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Estudio sobre el comportamiento migratorio y de reproduccià³n del atàºn rojo del atlà¡ntico oriental y del mediterrà¡neo (thunnus thynnus) en el mediterrà¡neo occidental y central y en el atlà¡ntico oriental


par Safa Chaabani
Universidad de Alicante - Master of science 2015
  

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Abstract

The migration and behaviors of Atlantic bluefin tuna (Thunnus thynnus) using data from 27 «Pop-up» electronic tags (PAT MK10 and MiniPAT) deployed in the western and central Mediterranean and in the Atlantic coast of Morocco were analyzed. The results indicate that part of the bluefin tuna population remains in the central and western Mediterranean basins for much of the year, revealing the residency of these fishes in these areas. The Mediterranean was identified as an important habitat for this species, not only as spawning ground, but also as an overwintering foraging ground. The resident tunas co-occurred with high migratory ones in the same spawning areas in the central and western basins, but none crossed over to the eastern Mediterranean, which suggests a more complex population structure. Furthermore, a possible spawning area near the Canary Islands and the occurrence of potential Mediterranean spawners in North Atlantic waters beyond the 45° W were observed. In this study, the horizontal and vertical movements of bluefin tuna were analyzed and their oceanographic preferences during the spawning period were described.

Key words: Thunnus thynnus, electronic tags, Western Mediterranean, central Mediterranean, Morocco, habitat, oceanographic preferences, spawning period.

Résumé

La migration et les comportements du thon rouge de l'Atlantique (Thunnus thynnus) ont été analysés, en utilisant les données de 27 marques électroniques du type «Pop-up (PAT MK10 et MiniPAT)», déployées en Méditerranée occidentale et centrale et sur la côte atlantique du Maroc. Les résultats indiquent qu'une partie de la population du thon rouge occupe les bassins central et occidental, presque toute l'année, révélant la

résidence de ces poissons dans la Méditerranée. La Méditerranée a été identifiée comme un habitat important pour cette espèce, non seulement comme frayère, mais aussi comme un lieu d'hivernage et d'alimentation. Les thons résidents coexistaient avec ceux hautement migrateurs dans les mêmes zones de frai dans les bassins central et occidental, mais aucun n'a traversé vers la Méditerranée orientale, ce qui suggère une structure de population plus complexe. En outre, une éventuelle zone de reproduction près des îles Canaries et la présence de reproducteurs potentiels méditerranéens dans les eaux de l'Atlantique Nord au-delà du 45 ° O ont été observés. Dans cette étude, on a analysé les mouvements horizontaux et verticaux du thon rouge et on a décrit leurs préférences océanographiques, au cours de la période de reproduction.

Mots clés : Thunnus thynnus, marques électroniques, Méditerranée occidentale, Méditerranée centrale, Maroc, habitat, préférences océanographiques, période de reproduction.

Índice general

JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS 1

I. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA 3

1. Características de la especie (Thunnus thynnus) 3

1.1. Taxonomía y clasificación 3

1.2. Características morfológicas 3

1.3. Distribución y hábitat 4

1.4. Características biológicas 5

1.4.1. Madurez 5

1.4.2. Proporción de sexos 6

1.4.3. Reproducción 6

1.4.4. Reclutamiento 7

1.4.5. Mortalidad natural 8

1.4.6. Crecimiento 8

1.4.7. Alimentación 9

1.4.8. Estructura de la población 10

1.5. Migración 12

1.5.1. Migración entre el Mediterráneo y el Atlántico oriental 13

1.5.2. Migración en el Atlántico oriental 15

1.5.3. Migración en el Atlántico occidental 16

1.5.4. Migraciones transatlánticas 17

1.6. Estado del stock 18

2. La pesquería del atún rojo 20

2.1. Tendencias de la producción y tipos de pesquería 20

2.1.1. Principales artes de pesca 20

2.1.2. Evolución de la producción 27

2.2. Economía del sector 36

2.2.1. Actores principales del sector 36

2.2.2. Mercado 38

2.2.3. Sistema de comercialización y decisión de precios 43

2.2.4. Procesamiento y valorización del producto 47

2.2.5. Etiquetado y trazabilidad en la Unión Europea (UE) 50

2.3. Organización del sector 52

2.4. Gestión actual del recurso 53

2.4.1. Los planes de recuperación 53

2.4.2. Medidas de control 54

2.4.3. Principales medidas técnicas y de limitación de la capacidad pesquera 57

2.5. Fallos y límites de la gestión del atún rojo del Atlántico 60

2.5.1. La falta de fiabilidad de datos 60

2.5.2. Problemas ligados a la acuicultura 62

2.5.3. Repercusiones sobre la evaluación del stock 63

3. El papel de WWF en la gestión del atún rojo del Atlántico en el Mediterráneo 64

II. MATERIAL Y MÉTODOS 66

1. Área de estudio 66

2. Protocolo de marcaje 67

2.1. La captura del atún 67

2.2. Procedimiento de marcaje 69

3. Estima de las posiciones diarias 72

4. Análisis del comportamiento reproductor y de residencia 73

5. Análisis oceanográficos 75

6. Uso del hábitat 76

III. RESULTADOS 77

1. Patrones de migración y residencia 77

2. Comportamiento reproductor 88

2.1. Movimiento horizontal 88

2.2. Movimiento vertical 90

2.3. Tiempo en temperatura 105

3. Parámetros oceanográficos 107

4. Uso del hábitat 113

IV. DISCUSIÓN 117

CONCLUSIONES 122

BIBLIOGRAFIA 125

Índice DE TABLAS

Tabla 1: Madurez del atún rojo . 6

Tabla 2: Parámetros de la ecuación de von Bertalanffy estimados por varios autores, para varias zonas

y con métodos diferentes . 9

Tabla 3: características de las almadrabas del Atlántico Nororiental por país 22

Tabla 4: Principales características técnicas de las almadrabas por país en el Mediterráneo. 22

Tabla 5: Duracion media en horas de la maniobra de calado y virado en la pesca de palangre de

superficie y profundo . 24

Tabla 6: Número de puestos de empleo generados por el engorde de atún rojo en el Mediterráneo 37

Tabla 7: Valor de las exportaciones de atún rojo por Malta, España e Italia, en millones de euros. 41

Tabla 8: El precio promedio por kilo de atún rojo procedentes de países de la UE a la frontera japonesa.

45

Tabla 9: Asignaciones de las cuotas para 2015, 2016 y 2017. 59

Tabla 10: Temporadas de pesca en el Atlántico este y Mediterráneo 59

Tabla 11: Resumen de las marcas electrónicas satelitales puestas entre 2011 y 2014 en el Mediterráneo occidental, Mar Adriático y la costa atlántica marroquí, analizadas en este estudio (es decir, aquellas

que estuvieron sujetas a los peces durante más de 18 días) 68

Tabla 12: Resumen de los periodos de posible reproducción de los atunes (N=17), deducidos, a priori, de

las trayectorias de los ficheros kmz. 74

Tabla 13: Resultados del análisis de varianza (Anova) de la profundidad de nado de los atunes marcados

en Roses (N=2) en función de los meses del año. 94

Tabla 14: Estadísticas descriptivas de la profundidad de buceo del atún marcado en el Adriático según el

periodo de día (día/noche). 94

Índice DE FIGURAS

Figura 1: Identificación de Thunnus thynnus. 3

Figura 2: distribución del atún rojo del Atlántico Thunnus thynnus (azul), las principales rutas de migración (flechas negras) y zonas de desove (zonas amarillas). La línea discontinua vertical representa

la delimitación de las dos unidades de gestión del ICCAT 4

Figura 3: Larva de Thunnus thynnus. 8

Figura 4: Stocks del atun rojo Atlántico Thunnus thynnus separados por el meridiano 45° Q (linea

discontinua amarilla). 10
Figura 5:
Mortalidad por pesca (para edades de 2 a 5 y 10+), SSB (en toneladas métricas) y

reclutamiento (en número de peces). 19

Figura 6: Grabado del siglo XVI de las almadrabas de Conil. 20

Figura 7: Vista aérea del copo de la almadraba de Barabate 21

Figura 8: Buque cerquero que faena en el Mediterráneo. 23

Figura 9: Palangre usado por la flota española en el mar Mediterráneo. 24

Figura 10: Varios palangreros. 25

Figura 11: Partes del anzuelo sencillo. 26

Figura 12: Barco cañero con 12 tripulantes pescando. 26

Figura 13: Distribución geográfica de las capturas de atún rojo en el océano Atlántico y mar

Mediterráneo, por tipo de arte de pesca, entre 2010-2011. 27

Figura 14: Zane Grey y su atún rojo «récord mundial» capturado en aguas de Nueva Escocia. 29

Figura 15: Capturas históricas de atún rojo del Atlántico occidental, en comparación con los niveles de

TAC acordados por la Comisión. 30

Figura 16: Moneda de la antigua Grecia 31

Figura 17: Captura de cerqueros Noruegos (derecha: 1926; izquierda: 1959) 32

Figura 18: Evolución de las capturas en Noruega y Brasil entre 1930 y 2000 . 32

Figura 19: Distribución de las pesquerías de atún rojo en el Mediterráneo entre 1989 - 2012 . 33

Figura 20: Indicadores de la pesquería (CPUE) de las almadrabas marroquíes y españolas. 34

Figura 21: Indicadores de la pesquería (CPUE) de los palangreros japoneses en el Atlántico oriental y

Mediterráneo, y en el Atlántico nororiental 35
Figura 22:
Capturas declaradas para el Atlántico oriental y el Mediterráneo desde 1950 hasta 2013 y

estimación realizada por el SCRS de las capturas no declaradas desde 1998 hasta 2007. 36

Figura 23: Transporte de atún a la jaula de engorde. 37

Figura 24: Despiece de la parte ventral "Toro" del atún rojo 39

Figura 25: Buque atunero congelador "Tamara" . 40

Figura 26: Precio promedio mensual (en yen) por kilo de atún rojo en el mercado de Tokyo. 41

Figura 27: Distribución del volumen de negocio por segmento para los países exportadores de la UE. 42

Figura 28: Distribución del volumen de negocio por segmento 42

Figura 29: Mercado central de Tokio . 43

Figura 30: Trozos de atún rojo preparados por los mayoristas. 44

Figura 31: Sector comercial del atún rojo del Atlántico . 44

Figura 32: Precios del primer atún en la subasta por año . 46

Figura 33: Kiyoshi Kimura despiezando su atún en el 2013 . 46

Figura 34: Varias formas de presentación de Sashimi en el mercado minorista. 48

Figura 35: Diferentes partes aprovechables del atún rojo. 48

Figura 36: Pilas de salazón del atún (derecha: sistema fenicio- púnico). 49

Figura 37: Varios productos de atún rojo en el mercado español 49

Figura 38: Esquema de control en la pesca y comercialización del atún rojo en España. 50

Figura 39: Etiqueta del Grupo español Balfegó sobre atunes en el mercado de Tokio 51

Figura 40: Observador de ICCAT controlando la talla de un atún. 56

Figura 41: Activistas del WWF y ciudadanos denunciando la sobreexplotación del atún rojo. 65

Figura 42: Diferentes lugares de marcaje: 1. San Benedetto del Tronto (E Italia), 2.Rosas / Llançà (NE de España), 3. Garraf (E España), 4. Moraira (E España) y 5. Larache (NO Marruecos). Las líneas rojas indican la separación entre las diferentes cuencas mediterráneas basadas en los criterios de zona de

pesca de la FAO. 66

Figura 43: Subida del atún a bordo.. 67

Figura 44: Subida del atún abordo desde la almadraba mediante grúa.. 69

Figura 45: Marcaje del atún rojo en el agua usando una vara de aluminio. 70

Figura 46: Marca electrónica con dos anclajes.. 71

Figura 47: a) Colocación de trapo húmedo sobre los ojos de atún; b) oxigenación del atún con manguera

de agua salada 71

Figura 48: Recogida de muestra de la aleta para análisis genético 72

Figura 49: Medición de la longitud curva a la furca (CFL) 72

Figura 50: Método de inserción de la marca 73

Figura 51: Longitud curva a la furca (CFL) media de los atunes marcados. 77

Figura 52: Peso medio de los atunes marcados. 78

Figura 53: Mapa de los individuos de T. thynnus marcados en el Atlántico, entrando (color amarillo) o

sin entrar (color rosa) al Mediterráneo. 78

Figura 54: Ejemplos de atunes que entraron en el Mediterráneo desde el Atlántico. 79

Figura 55: Ejemplo de atunes que no entraron en el Mediterráneo y no mostraron un posible

comportamiento reproductor. 80
Figura 56:
Ejemplo de atunes que no entraron en el Mediterráneo y mostraron un posible

comportamiento de desove. 81
Figura 57:
Trayectoria de dos atunes que entraron solo al mar de Alborán después de su marcaje en

Larache (NO de Marruecos). 82

Figura 58: Fechas de salida del Mediterráneo después del desove de los atunes (N=8). 83

Figura 59: Migración transatlántica de un atún marcado en Larache (NO de Marruecos). 83

Figura 60: Trayectoria de un atún residente marcado en Moraira (E de España). 84

Figura 61: Distancia diaria (en millas náuticas, N.M.) desde la zona de marcaje (en Larache, NO de

Marruecos) de dos atunes altamente migratorios. 85

Figura 62: Distancia diaria (en millas náuticas, N.M.) desde la zona de marcaje de dos atunes residentes

en el Mediterráneo. 85
Figura 63:
Migración intra-Mediterránea hasta el Golfo de Sidra (Libia) de un atún marcado en Roses

(NE de España). 86

Figura 64: Trayectoria de un atún residente marcado en Roses (NE de España) 86

Figura 65: Distancia diaria desde la zona de marcaje (izquierda), y representación en gráfico polar

(derecha) del atún marcado en el Mar Adriático. 87

Figura 66: Trayectoria del atún rojo marcado en el Mar Adriático. 87

Figura 67: Índice Linear (LI) de dos atunes residentes en el Mediterráneo. 88

Figura 68: Índice Linear (LI) del atún rojo marcado en el Mar Adriático. 89

Figura 69: Velocidad (km/h) de tres atunes residentes en el Mediterráneo. Los círculos corresponden a

los posibles periodos de reproducción. 89
Figura 70:
Velocidad (km/h) de cuatro atunes altamente migratorios. Las líneas negras corresponden a

los periodos justo después del posible desove. 90
Figura 71:
Batimetría de las aguas ocupadas por los atunes durante la época de reproducción en el

Mediterráneo. 91

Figura 72: Perfil de profundidad de un atún marcado en Moraira (E de España). 91

Figura 73: Perfil de profundidad de un atún marcado en el Adriático. 92

Figura 74: Perfil de profundidad de un atún marcado en Roses (NE de España). 93

Figura 75: Perfil de profundidad de un atún marcado en Roses (NE de España). 93

Figura 76: Estadísticas descriptivas de la profundidad media de nado de dos atunes marcados en Roses

durante varios meses del año. 94
Figura 77:
Perfil de profundidad de dos atunes marcados en Larache (NO de Marruecos), que entraron para desovar al Mediterráneo. Las líneas verticales discontinuas indican la entrada (verde), y la salida (rojo) del Mediterráneo, y los cuadros de colores indican las épocas de posible desove, representadas en

modo «zoom» en la figura inferior de cada gráfico. 95
Figura 78:
Perfil de profundidad de un atún marcado en Larache (NO de Marruecos), que entró para desovar al Mediterráneo. Las líneas verticales discontinuas indican la entrada (verde), y la salida (rojo) del Mediterráneo, y el cuadro azul indica la época de posible desove, representada en modo «zoom» en

la figura inferior del gráfico. 96
Figura 79:
Perfil de profundidad de dos atunes marcados en Larache (NO de Marruecos), que no entraron para desovar al Mediterráneo. Los cuadros azules indican la época general de desove del atún

rojo (meses de junio y julio), representada en modo «zoom» en la figura inferior de cada gráfico. 97
Figura 80:
Profundidades visitadas por un atún marcado en Larache (NO de Marruecos), durante la

época de reproducción. Las barras verticales grises indican la noche. 98
Figura 81: Profundidades visitadas por un atún marcado en Garraf (E España), durante la época de reproducción. Las barras verticales grises indican la noche, y la línea roja representa la capa de mezcla.

98

Figura 82: Profundidades de buceo máxima y mínima de dos atunes residentes en el Mediterráneo, representadas con la batimetría. Los cuadros de colores indican las épocas de posible desove,

representadas en modo «zoom» en la figura inferior de cada gráfico. 99
Figura 83:
Profundidades de buceo máxima y mínima de dos atunes marcados en el Atlántico, representadas con la batimetría. Los cuadros azules indican las épocas de posible desove, representadas

en modo «zoom» en la figura inferior de cada gráfico. 100

Figura 84: Proporción de tiempo en profundidad (TAD) durante el periodo de desove. 101

Figura 85: Proporción de tiempo en profundidad (TAD) durante la época de reproducción de un atún

que podría haberse reproducido en el Atlántico oriental. 102
Figura 86:
Proporción de tiempo en profundidad (TAD) durante (10-18 jun y 07-10 jul) y después del

periodo de desove. 102

Figura 87: Temperatura ambiente según la profundidad de buceo de un atún marcado en Roses . 103

Figura 88: Temperatura ambiente según la profundidad de buceo durante (10-18 jun y 07-10 jul) y

después del periodo de desove de un atún marcado en Moraira (E de España). 104
Figura 89:
Temperatura ambiente según la profundidad de buceo durante el día de un atún marcado en

el mar Adriático 104
Figura 90:
Temperatura ambiente según la profundidad de buceo durante la noche de un atún marcado

en el mar Adriático. 105
Figura 91:
TAT de día y noche de un atún marcado en el Atlántico oriental durante el periodo de

reproducción. 105

Figura 92: Proporción de tiempo en temperatura (TAT) durante el periodo dereproducción. 106

Figura 93: Proporción de tiempo en temperatura (TAT) durante el periodo de reproducción de un atún

que desovó cerca de las Islas Canarias. 106

Figura 94: SST media durante la época de desove en el Mediterráneo en 2011. 107

Figura 95: SST media durante la época de desove en el Mediterráneo en 2012. 108

Figura 96: SST media durante la época de desove en el Mediterráneo en 2013. 108

Figura 97: Salinidad media de la superficie del mar (SSS) dentro del Mediterráneo y posiciones diarias

de los atunes rojos durante la época de desove (círculos rojos) en junio y julio de 2011 y 2012. 109
Figura 98:
Velocidad del viento dentro del Mediterráneo y posiciones diarias de los atunes rojos durante

la época de desove (círculos rojos) en junio y julio de 2011 110
Figura 99
: Altura de la superficie del mar (SSH, escala de colores), representada con la circulación geostrófica (vectores), la trayectoria de dos flujos entrando desde el Atlántico (líneas negra y azul) y las posiciones diarias de los atunes rojos durante la época de desove (círculos rojos), dentro del

Mediterráneo, en junio de 2012. 111
Figura 100:
Altura de la superficie del mar (SSH, escala de colores), representada con la circulación geostrófica (vectores) y las posiciones diarias de los atunes rojos durante la época de desove (círculos

rojos), dentro del Mediterráneo, en julio de 2012. 111
Figura 101:
Concentración de Clorofila -a-, en mg/m3, del 10 al 18 de junio (durante la época de

desove), y posiciones diarias de los atunes (círculos amarillos) 112

Figura 102: Concentración de Clorofila -a-, en mg/m3, durante el mes de enero del 2012, y posiciones

diarias de los atunes (círculos rojos). 112
Figura 103:
Uso del hábitat, dentro del Mediterráneo, de los atunes (N=14) según la estación del año. El mapa muestra las frecuencias acumuladas de los rangos de hogar Kernel hasta el 90 %. (El color atribuido a un determinado porcentaje «P» se aplica a las áreas comprendidas entre las isopletas P y P

- 1 %). 113
Figura 104:
Uso del hábitat, dentro del Mediterráneo, de los atunes (N=14) durante la época de desove (del 26 de mayo al 25 de julio). El mapa muestra las frecuencias acumuladas de los rangos de hogar Kernel hasta el 90 %. (El color atribuido a un determinado porcentaje «P» se aplica a las áreas

comprendidas entre las isopletas P y P - 1 %). 114
Figura 105:
Uso del hábitat, en el Atlántico oriental, de los atunes (N=2) durante la época de desove (31 de mayo-09 de julio). El mapa muestra las frecuencias acumuladas de los rangos de hogar Kernel hasta el 90% (el color atribuido a un determinado porcentaje p se aplica a las áreas comprendidas entre las

isopletas P y P - 1 %) 115
Figura 106:
Uso del hábitat, en el Atlántico, de los atunes (N=22) según la estación del año. El mapa muestra las frecuencias acumuladas de los rangos de hogar Kernel hasta el 90%. (El color atribuido a

un determinado porcentaje «P» se aplica a las áreas comprendidas entre las isopletas P y P - 1 %). 116

Lista de abreviaturas

CE: Comunidad Europea.

CPC: Contracting Parties and Cooperating non-Contracting Parties, Entities or Fishing Entities.

CFL: Curved Fork Length.

CLS : Collecte Localisation Satellites.

COMEXT : Community External Trade Statistics.

DCA: Documento de Captura.

DU: Distribución de Utilización.

FAO: Food and Agriculture Organization of the United Nations.

FFA: Forum Fisheries Agency.

FL: Fork Length.

Hre: Home range extension.

ID: Identification Data.

ICCAT: The International Commission for the Conservation of Atlantic Tunas.

INN: La pêche Illicite, Non déclarée et Non réglementée.

ITQ: Individual Transferable Quotes.

IUU: Illegal Unreported and Unregulated.

LI: Linearity Index.

MAGRAMA: Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

ONG: Organización No Gubernamental.

Ppe: Permiso de pesca especial.

SSH: Sea Surface Height.

SSM: Space-State models.

SSS: Sea Surface Salinity.

SST: Sea Surface Temperature.

TAC: Total Admissible Catch.

TAD: Time At Depth.

TAT: Time At Temperature.

UE: Unión Europea.

UNCLOS: United Nations Convention on the Law of the Sea.

V: Velocidad.

VMS: Fishing Vessel Monitoring Systems.

VPA: Virtual Population Analysis.

WWF: World Wild Fund.

1

Justificación y objetivos

El atún rojo del Atlántico (Thunnus thynnus, Linnaeus, 1758) es una especie depredadora que juega un papel importante en las redes tróficas pelágicas en todo el Atlántico y el Mediterráneo. Es un gran migratorio capaz de cruzar el océano en un corto tiempo, y leer cuidadosamente los mensajes químicos y físicos de las aguas marinas (Di Natale, 2010). La pesquería del atún rojo forma parte de la historia humana. La especie se ha capturado durante milenios en las cercanías del Estrecho de Gibraltar y toda la cuenca mediterránea, donde quedaron muestras del interés que suscitaba su captura en las poblaciones costeras, en la literatura, la arquitectura o la iconografía. En efecto, la pesca, la industria de salazón y el garum (salsa de intenso sabor formada por restos de atún rojo y otros peces macerados al sol en salmuera) fueron las principales fuentes de riqueza en las ciudades mediterráneas (Griso y Azcarate, 2011). Además de las almadrabas, que constituyen la forma más antigua de pesca de los túnidos, la pesquería fue siempre un espejo de las tecnologías avanzadas, de unas simples líneas de mano a los modernos y sofisticados cerqueros atuneros (Di Natale, 2010).

La gestión del atún rojo ha sido problemática por varias razones. Su biología altamente migratoria y su fisiología endotérmica se traducen en su capacidad de ampliar su hábitat en todo el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo donde es explotado por varias pesquerías comerciales y recreativas (Block et al, 1998; Boustany et al, 2008). Para hacer frente a la propiedad común y el problema de stock compartido, la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) se estableció en 1969 para gestionar la explotación de los túnidos y especies afines del Atlántico y mares yacentes. A pesar de los esfuerzos de gestión internacional, la explotación del atún rojo, alentada por los beneficios extremadamente altos del mercado de sushi mundial, ha alcanzado un pico en la última década. La sostenibilidad de la pesquería fue en cuestión y una sobreexplotación creciente e incontrolada estaba amenazando esta especie, conocida por su capacidad para lograr los precios comerciales más altos en los mercados internacionales. Para desarrollar estrategias competentes y eficaces de gestión, fue necesario entender la historia de vida y los patrones de movimiento temporales y espaciales del atún rojo.

Históricamente, la información sobre la distribución y los movimientos del atún rojo fue derivada de los programas de marcado convencional y los datos de captura. Más recientemente, el marcado electrónico, fue capaz de cuantificar y seguir el movimiento de la especie, con una resolución sin precedentes en el espacio y el tiempo, y por períodos de varios años (Lawson et al, 2010).

El uso de marcas electrónicas ha mejorado enormemente nuestra comprensión de la biología del atún rojo en sus zonas de desove y de alimentación (por ejemplo, Block et al, 2001; 2005; De Metrio et al, 2004; 2005; Di Natale et al, 2011; Medina et al, 2011; Tudela et al, 2011; Galudari et Lutcavage, 2012; Quílez-Badia et al, 2013; 2014; Cermeño et al, 2015). Actualmente, la especie se gestiona como dos stocks, oriental y occidental, separados por el meridiano 45° O. Un debate importante se centró en la idoneidad de esta subdivisión dado la evidencia de una mezcla entre los dos stocks en las áreas de reproducción y de hibernación. Además, los estudios genéticos sugieren que la estructura de población es más compleja de lo que se cree, con, posiblemente, dos

2

subpoblaciones distintas dentro del Mediterráneo (Boustany et al, 2008; Viñas et al, 2011; Cannas et al, 2012). Se sabe que el atún rojo desova en Mediterráneo y el Golfo de México. Se propusieron otros sitios de reproducción en el Atlántico, pero hasta la fecha no se han encontrado evidencias suficientes de posible desove en esas áreas (Lutcavage et al 1999; Block et al 2001; Piccinetti, 2013).

Además de dar una idea sobre los movimientos horizontales, las marcas electrónicas han proporcionado un conjunto de datos sobre las distribuciones verticales y las preferencias de temperatura. Un comportamiento único, durante la fase de reproducción, caracterizado por una agregación acompañada de un movimiento vertical oscilatorio fue evidente en algunos estudios en el Golfo de México (Teo et al, 2007a; Block et al, 2001) y en el Mediterráneo (Aranda et al, 2013).

Estudios previos, han destacado recientemente la importancia del Mar Mediterráneo no sólo para el desove, sino también como una zona de alimentación durante los períodos de hibernación (Tudela et al, 2011; Quílez-Badia et al, 2013; 2014). Otros estudios que analizaron las condiciones oceanográficas asociadas a la época de desove han mostrado que los atunes se encuentran, durante esa época, en las aguas profundas que rodean las Islas Baleares donde se mezclan las aguas del Atlántico y del Mediterráneo (es decir, salinidad de superficie del mar (SSS) entre 37,2 y 38) y prefieren las estructuras frontales y giros anticiclónicos asociados. El atún rojo parece desovar en las aguas cálidas superficiales (entre 23,5 hasta 25 ° C) (García et al, 2005; Alemany et al, 2010), con velocidades geostróficas que varían entre 0,0168-0,37 m / s (Alemany et al, 2010) y concentraciones de clorofila -a- que van de 0,08-0,15 mg / m3 (Druon et al, 2011).

En este estudio, se presentan los resultados de un programa de marcaje electrónico en el Mediterráneo occidental, el Mar Adriático y la costa atlántica de Marruecos, llevado a cabo entre 2011 y 2014. Los objetivos de este trabajo son los siguientes: (i) Comprender la dinámica espacial del atún rojo, especialmente los patrones de migración en el Mediterráneo y entre el Mediterráneo y el Atlántico oriental, (ii) Identificar las posibles áreas claves de alimentación y de desove de esta especie en el Mediterráneo y en el Atlántico oriental (iii) analizar su comportamiento durante la época de desove y las condiciones oceanográficas asociadas.

I. Revisión bibliográfica

3

1. Características de la especie (Thunnus thynnus)

1.1.Taxonomía y clasificación

El atún rojo del Atlántico, Thunnus thynnus (Linnaeus, 1758), pertenece al filo Chordata, subphylum de Vertebrados, superclase de gnatóstomos, Clase de Osteichthyes, subclase de Actinopterygii, Orden de Perciformes y Familia de Scombridae (Fromentin, 2006). Es el miembro más grande de la familia de Scombridae. El atún rojo del Atlántico se conoce como «thon rouge de l'Atlantique» en francés y «bluefin tuna» en inglés. En el pasado, la especie también se ha conocido bajo diversos nombres científicos. Es una especie pelágica que nada constantemente para ventilar (Fromentin y Powers 2005).

1.2.Características morfológicas

El atún rojo del Atlántico es la especie más grande de los túnidos. Tiene un cuerpo fusiforme alargado, fuerte en la parte delantera. Su longitud máxima puede llegar hasta 3,3 m y su peso hasta 725 kg (Cort et al, 2013). El cuerpo del atún rojo tiene su máxima altura, cerca de la mitad de la primera aleta dorsal. La espalda es de color azul oscuro, mientras que los lados inferiores y el vientre son de color blanco plateado con líneas transversales incoloras que alternan con filas de puntadas incoloras. Tiene 39 vértebras, 12-14 espinas dorsales y 13 a 15 radios blandos dorsales. La primera aleta dorsal es de color amarillo o azul; la segunda aleta dorsal, que es más alta que la primera, es de color marrón rojizo. La aleta anal y las pínulas auriculares son amarillas bronceadas y ribeteadas de negro; la quilla caudal media es de color negro en los adultos. El atún rojo tiene vejiga natatoria y sus aletas pectorales son muy cortas (Figura 1), representan menos del 80% de la longitud cefálica (Fromentin, 2006).

Figura 1: Identificación de Thunnus thynnus (Fromentin, 2006).

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1.3. Distribución y hábitat

El atún rojo del Atlántico se encuentra en todo el Atlántico Norte y los mares adyacentes, sobre todo en el Mediterráneo (Figura 2). Desde el límite sur de la línea ecuatorial al límite septentrional del norte de Noruega, y desde los límites occidentales del Golfo de México hasta los límites orientales del Mar Negro (Fromentin, 2008).

Figura 2: distribución del atún rojo del Atlántico Thunnus thynnus (azul), las
principales rutas de migración (flechas negras) y zonas de desove (zonas amarillas). La
línea discontinua vertical representa la delimitación de las dos unidades de gestión del
ICCAT (ICCAT, 2010).

Entre los túnidos, el atún rojo (T. thynnus) tiene la distribución geográfica más amplia y es el único gran pelágico que vive permanentemente en las aguas templadas del Atlántico (Fromentin y Powers 2005).

En 2001, Block et al confirmaron, a partir de los resultados de marcado y seguimiento de la especie, que el atún rojo puede sostener el frío (hasta 3°C), así como el calor (hasta 30° C), manteniendo la temperatura interna de su cuerpo.

Los científicos, suponían que el atún rojo ocupa preferentemente las aguas superficiales y subsuperficiales del mar abierto y las zonas costeras. Hasta que las actividades de marcaje y la telemetría ultrasónica mostraron que, tanto juveniles como adultos de T. thynnus, bucean con frecuencia a profundidades de 500m a 1000m. Lo que se puede relacionar con la alimentación en las capas profundas de dispersión y / o a las limitaciones fisiológicas para enfriar la temperatura del cuerpo (Block et al 2001).

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La alta movilidad vertical del atún rojo hace que esta especie tenga menos probabilidades de detectar gradientes térmicos horizontales. Brill et al, en 2001, no encontraron ninguna relación entre la temperatura superficial del mar y los movimientos horizontales del atún rojo. En contraste con la temperatura superficial, la claridad del agua y la abundancia de fitoplancton parecen tener una fuerte influencia en los movimientos horizontales y la distribución de los juveniles (Brill et al 2001).

Según algunos trabajos, las agregaciones del atún rojo tienen una relación estrecha con las características oceanográficas. En efecto, los juveniles y adultos de T. thynnus frecuentan y se agregan a lo largo de los frentes oceánicos. Se observó también que los peces viajan cerca o con los tiburones peregrinos, que se alimentan de manera selectiva a lo largo de los frentes térmicos persistentes, relacionados con picos en la biomasa de fitoplancton (Lutcavage et al 2000; Royer et al 2004). Los tipos de frentes oceánicos que se sabe que son frecuentemente visitados por el atún rojo son las zonas de afloramiento (tales las costas occidentales de Marruecos y Portugal) y las estructuras oceanográficas de meso-escala asociadas con la circulación general del Atlántico Norte y mares adyacentes (por ejemplo, la costa este de América del Norte desde el Cabo Hatteras en el Golfo de San Lorenzo, el Golfo de Vizcaya y el Mediterráneo noroccidental) (Fromentin, 2006). A pesar de este acuerdo general, el hábitat de T. thynnus aparece más complejo.

1.4.Características biológicas

El atún rojo (T. thynnus) es un pez de «sangre caliente» que posee un sistema de intercambio del calor a contracorriente para mantener la temperatura del músculo por encima de la temperatura de las aguas circundantes, lo que permite a esta especie de aguas cálidas alimentarse en aguas frías y aprovechar la abundancia de alimentos que se encuentran allí (Maguire, 2011). Es también un depredador rápido (capaz de alcanzar 70 km / h) y que puede vivir más de 20 años. Se le puede llamar un "codicioso" en la medida que es capaz de ingerir el 10 % de su peso. El atún rojo entra en su primera migración reproductora entre las edades de 4 y 8 años (Greenpeace, 2001).

1.4.1. Madurez

Se ha avanzado recientemente en la determinación de la madurez mediante la medición de los niveles de hormonas en la sangre (Susca et al. 2001). Estas nuevas técnicas han confirmado que el atún rojo madura cuando alcanza una talla de 110-120 cm (25-30 kg) en el Atlántico oriental y el Mediterráneo, es decir, alrededor de la edad de 4 años (Anon, 2003).

Los peces que desovan en el Golfo de México tienen una talla más grande, generalmente más de 190 cm (Tabla 1), lo que corresponde a una edad de 8 años (Fromentin, 2006). Estudios más recientes en el Atlántico occidental tienden a mostrar una edad de madurez incluso más tarde, entre 10 y 12 años (Diaz y Turner 2007).

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Tabla 1: Madurez del atún rojo (Fromentin, 2006).

Atlántico oriental y Atlántico occidental

Mediterráneo

Primera edad y talla de madurez

Edad 3

100 cm / 20kg

Edad 5

140 cm / 45kg

50% madurez Edad 4 Edad 8

115 cm / 30kg 190 cm / 120kg

100% madurez Edad 5 Edad 10+

135 cm / 50kg 220 cm / 175kg

Se utilizó esta diferencia en la edad de madurez entre el atún rojo del Atlántico occidental y del Mediterráneo como argumento a favor de la separación de los dos stocks (Fromentin, 2006).

Después de décadas de estudios, la edad de madurez sigue siendo incierta para el atún rojo, sobre todo en el Atlántico occidental (Fromentin y Powers 2005).

1.4.2. Proporción de sexos

La proporción de machos es mayor en las muestras recogidas de los individuos de tallas grandes. Muchos autores han encontrado sistemáticamente alrededor del 80% de machos entre los peces de más de 250 cm, lo que podría ser debido a una mortalidad natural mayor, o a un menor crecimiento de las hembras (Anon, 1997). Por contra, Hattour (2003), que analizó las capturas de los cerqueros que operan en el Mediterráneo central, observó una proporción igual o mayor de hembras (por año) para todas las clases de edad.

Un estudio realizado por de la Serna et al. (2003) reportó que estas diferencias pueden variar según los artes y áreas de pesca.

1.4.3. Reproducción

Como todas las especies de túnidos, el atún rojo es ovíparo y iteróparo (Fromentin, 2006). Tiene un desarrollo asíncrono de oocitos y es un reproductor que realiza múltiples puestas. La frecuencia de desove se estima entre 1 a 2 días en el Mediterráneo (Medina et al, 2002). Como la mayoría de los peces, la producción de huevos parece estar relacionada a la edad (o tamaño): a 5 años de edad la hembra produce un promedio de cinco millones de huevos (de ~ 1 mm), mientras que una hembra de 15-20 años puede llevar hasta 45 millones de huevos (Rodríguez-Roda, 1967). El promedio de fecundidad se estimó recientemente, a partir de la cuantificación estereológica, alrededor de 93 ovocitos / g de masa corporal para el stock oriental (Fromentin, 2006)

Tradicionalmente, se suponía que los adultos desovaban cada año. Pero, experimentos de marcado electrónico han demostrado que algunos peces de tamaño adulto no se encuentran cerca de una zona de desove conocida durante la temporada de reproducción

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(Lutcavage et al, 1999). Además, algunos científicos, sugieren que el desove de un individuo podría ocurrir sólo una vez cada dos o tres años (Fromentin, 2006).

En contraste con los túnidos tropicales que desovan y se alimentan a través de los océanos tropicales y subtropicales, el atún rojo parece reproducirse dentro de un pequeño rango espacial y temporal (Fromentin y Powers, 2005). En efecto, T. thynnus, desova, normalmente, en aguas cálidas (más de 24 ° C) en lugares específicos y restringidos (alrededor de las islas Baleares, Sicilia y el Golfo de México) (Fromentin y Powers, 2005). Sin embargo, otras zonas de desove, como la bahía Ibero-marroquí o el Mar Negro, fueron mencionadas en algunos trabajos (Fromentin, 2006). Picinetti y Picinetti-Manfrin (1993), que llevaron a cabo muestreos de huevos y larvas en todo el mar Mediterráneo entre 1977 y 1988, llegaron a la conclusión de que los lugares de desove del atún rojo se extienden hasta el mar Mediterráneo oriental. Un muestreo larvario más reciente tiende a confirmar esto (Karakulak et al, 2004). Experimentos de marcado electrónico han planteado también la posibilidad de que T. thynnus desove en medio del Atlántico (Lutcavage et al, 1999). Pese a todo, parece que el conocimiento de los lugares de desove sigue siendo incompleto.

El atún rojo parece desovar cuando encuentra condiciones ambientales y oceanográficas adecuadas lo que explica la plasticidad geográfica importante del desove en el Mediterráneo occidental y central (Quílez-Badia et al 2014). Medina et al (2002) mostraron que una rápida madurez gonadal se produce en el tiempo que separa su entrada en el Estrecho de Gibraltar y el momento en que desovan en la zona de Baleares, unas semanas más tarde. Este rápido desarrollo gonadal está posiblemente influenciado por el aumento de la temperatura del agua (Medina et al, 2002). La fecundación se produce directamente en la columna de agua y la eclosión ocurre sin cuidado parental al cabo de dos días (Fromentin, 2006).

1.4.4. Reclutamiento

Las larvas (de alrededor de 3-4 mm) son típicamente pelágicas con un saco vitelino y una forma corporal relativamente poco desarrollada (Figura 3). El saco vitelino se absorbe al cabo de pocos días. A continuación, las larvas tienen que alimentarse por su cuenta (Fromentin, 2006).

La estructura por edad de la población reproductora y la condición de los reproductores de atún rojo puede afectar el potencial reproductivo y la viabilidad de la descendencia (Berkeley et al 2004). Fromentin y Fonteneau (2001) plantearon la hipótesis de que el pequeño rango espacial y temporal disponible para el atún rojo para reproducirse (en comparación con los atunes tropicales) podría aumentar la variabilidad temporal en el reclutamiento y, por tanto, dar lugar a mayores riesgos de fracaso en el reclutamiento.

La identificación de las principales fuerzas abióticas y bióticas que controlan el reclutamiento del atún rojo sigue siendo difícil, debido principalmente a la observación directa limitada (Fromentin, 2006).

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Figura 3: Larva de Thunnus thynnus (NOAA, 2013). 1.4.5. Mortalidad natural

Como en muchas poblaciones de peces, las tasas de mortalidad natural (M) del atún rojo no se conocen bien. En general se acepta que los peces de vida larga, como el atún rojo, tienen una mortalidad natural más baja y menos variable que los peces de vida corta. Las mortalidades son más altas durante las etapas juveniles y pueden variar dependiendo de la densidad de población, el tamaño, la proporción de sexos, la depredación y el me dio ambiente (Fromentin, 2006). Sabiendo que el atún rojo es un pez pelágico altamente migratorio, es de esperar que la competencia y el canibalismo debidos a las limitaciones de los alimentos y / o hábitats sean menos marcados que para los peces de fondo. La mayor depredación se debe principalmente a los grandes tiburones pelágicos y a las orcas, tal y como se pudo observar en la entrada del Estrecho de Gibraltar durante la migración del atún (Di Sciara, 1987).

Por lo general se utiliza el vector de mortalidad natural del atún rojo del Sur (Thunnus macoyii ) para evaluar el stock del Atlántico oriental y Mediterráneo, mientras que se asume una M constante de 0,14 para el atún rojo del Atlántico occidental (Anon, 1999; Anon, 2003). Sin embargo, ambas opciones no acaban de ser satisfactorias.

1.4.6. Crecimiento

Aunque se han realizado estudios con datos de frecuencia de tallas, la relación entre la edad y el tamaño sigue siendo incierta, sobre todo para los individuos de edad superior a los 8 años (Lee et al, 1982). Por eso, el procedimiento de determinación de la edad del atún rojo se basa principalmente en el contaje de las marcas en las estructuras óseas (anillos en los otolitos, espinas, vértebras y escamas) (Fromentin, 2006). Este método está obstaculizado por varias fuentes de error como la fusión o la desap arición de las primeras marcas o, por el contrario, la multiplicación de las marcas debido a los

patrones de migración de la especie (Lee et al, 1982; Cort, 1991).

Las curvas de crecimiento basadas en la recaptura de las marcas que se han utilizado para de terminar la edad de los peces no resultan eficaces en individuos de más de 200 cm (~ 10 años). Esta limitación se debe a la falta de observaciones disponibles y a la alta variabilidad en el crecimiento de estas clases de talla (Turner et al, 1991). Por lo

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tanto, existe una variación considerable en las ecuaciones de von Bertalanffy estimadas por varios autores (Tabla 2).

Tabla 2: Parámetros de la ecuación de von Bertalanffy estimados por varios autores, para varias zonas y con métodos diferentes (Fromentin, 2006; Ailloud et al, 2014). Autor Zona Metodología L8 k t0

Sella Mediterráneo Vértebras 499,68 0,044 -2,114

(1929)

Westmann Atlántico Escamas 197,94 0,196 -0,778

& Gilbert occidental (1941)

Cort Atlántico Espinas 318,85 0,093 -0,970

(1991) oriental

Turner et Atlántico Recaptura de 382,00 0,079 -0,707

Restrepo occidental marcas (1994)

Ailloud et Atlántico Base de 364,90 0,078 -1,040

al (2014) occidental datos de

marcaje del

ICCAT

1.4.7. Alimentación

Al igual que en un gran número de peces marinos, las larvas del atún rojo se alimentan principalmente de zooplancton pequeño, especialmente de copépodos y de los nauplios de copépodos. Como la mayoría de los depredadores, los juveniles y adultos de atún rojo son cazadores oportunistas (Fromentin, 2006). El análisis del contenido estomacal de T. thynnus por Chase (2002) mostró la presencia de al menos 21 especies de teleósteos, dos especies de elasmobranquios y al menos nueve especies de invertebrados. Su dieta también puede incluir medusas y salpas, así como especies demersales y sésiles, como pulpos, cangrejos y esponjas (Fromentin, 2006). En general, los juveniles se alimentan de crustáceos, peces y cefalópodos, mientras que los adultos se alimentan principalmente de peces, especialmente de arenque, anchoa, sonso, sardinas, espadín, anjova y la caballa (Eggleston y Bochenek, 1990).

Las especies de presa dominantes son el arenque y sonso en el Atlántico occidental (Eggleston y Bochenek, 1990) y la anchoa en el Atlántico oriental y el Mediterráneo (Fromentin, 2006). No hay ninguna relación clara que se haya podido establecer entre los tamaños de las presas y el tamaño del atún rojo. Tanto los individuos pequeños como los grandes tienen el mismo rango de tamaño de presas (Fromentin, 2006).

En lo que concierne los lugares de alimentación, se sabe que los individuos de todas las edades, se alimentan en el Golfo de Vizcaya durante la época cálida. Un área de alimentación secundaria existe frente a la costa central de Marruecos. Algunos peces de tamaño medio pueden alimentarse allí, en lugar de en la bahía de Vizcaya. Además, un número importante de peces de tamaño medio migran hacia la misma zona de alimentación que los peces de gran tamaño, en la costa suroeste de Noruega, pasando por el oeste y el norte de las Islas Británicas (Mather et al, 1995).

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1.4.8. Estructura de la población

El atún rojo del Atántico (T. thynnus) está gestionada en dos stocks o unidades espaciales diferentes (el stock del Atlántico occidental y el stock del Atlántico oriental y Mediterráneo) separados por el meridiano 45 ° O (Figura 4). Esta delimitación se estableció originalmente por razones de gestión (Anon, 2002), pero ha sido criticada recientemente al mostrar los resultados de marcaje electrónico que existe una tasa de migración transatlántica alta. Es verdad que los dos stocks tienen lugares de desove diferentes, pero algunos autores han mostrado una coincidencia significativa en la distribución de esta especie en las zonas tróficas del Atlántico Norte.

La información, derivada de la microquímica de otolitos, sobre el origen natal de los peces muestra una contribución cada vez mayor de los juveniles del stock oriental en las pesquerías de América del Norte, al sur de Cape Cod (Rooker et al, 2008).

Algunos datos de captura indican que individuos del stock occidental fueron capturados al este del meridiano 45 ° O (Rooker et al, 2007). Sin embargo, ninguno de los atunes marcados con marcas electrónicas en el Golfo de San Lorenzo y reportados por Block et al. (2009) se han desplazado a la zona de gestión oriental. Un estudio más reciente (Wilson et al, 2010) indica que 1 de los 14 atunes marcados en el Golfo de San Lorenzo entró en el Mediterráneo.

Figura 4: Stocks del atun rojo Atlántico Thunnus thynnus separados por el meridiano
45° O (linea discontinua amarilla) (ICCAT, 2010).

Varios estudios sobre la estructura genética de T. thynnus, basados en el análisis del ADN mitocondrial o de isoenzimas, han mostrado que el atún rojo del Atlántico

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occidental, que desova en el golfo de México, es genéticamente diferente de la población del Mediterráneo, lo cual apoya la hipótesis de que son dos poblaciones diferenciadas. Aunque, también, han sugerido que existe una sub-estructuración del stock dentro del mar Mediterráneo (Boustany et al, 2008; Carlsson et al, 2004; Fromentin et al, 2010).

Estos resultados, incluso la existencia de una población residente en el Mediterráneo, están apoyados por las actividades de marcaje electrónico (Block et al, 2005; De Metrio et al, 2005). Por eso, Fromentin y Powers (2005) consideraron el atún rojo del atlántico como una metapoblación, es decir, una serie de poblaciones locales dispersas ocupando hábitats favorables, que tienen su propia dinámica y migración.

La discusión de si el atún rojo del Atlántico oriental y Mediterráneo constituye una sola población que migra desde el Atlántico hacia el Mediterráneo para desovar y luego vuelve de nuevo, o constituye dos poblaciones o stocks diferentes, ha dado lugar a términos como el atún "migratorio" y el atún "sedentario".

a) La teoría de «residencia» y la población independiente en el Mediterráneo

Cetti (1777) comentó que el atún rojo de tamaño medio se encuentra en el Golfo de Cerdeña durante todo el año.

Pavesi (1887, 1889), que criticó la teoría migratoria, supuso que el atún rojo pasa la mayor parte del año en aguas abisales cerca de sus lugares de desove y realiza migraciones batimétricas. Su teoría restringió la migración de T. thynnus a un ascenso vertical a las aguas superficiales y una migración horizontal corta hacia y desde una zona de desove cerca.

Sanzo (1910) y Bounhiol (1911) estuvieron de acuerdo con Pavesi en lo que se refiere a la separación completa del stock Atlántico y del stock Mediterráneo.

Ninni (1922) creía que los atunes del Tirreno, del Adriático, del mar Egeo y del mar de Mármara eran independientes y cada grupo tenía su propia zona de hibernaciónhibernación bien definida. El autor suponía también que la mayor migración hacia el este que realizaba el atún rojo empezaba en la zona de hibernación entre Cerdeña y Túnez y pasaba a lo largo de la costa noreste de Túnez, para seguir a lo largo de la costa Tripolitana hacia Bengasi y, para evitar el flujo del Nilo, los peces volvían hacia Creta (Ninni, 1922).

Otros trabajos más recientes, basados en el marcaje de T. thynnus, han confirmado su residencia en el Mediterráneo. En efecto, en 2005, De Metrio et al mostraron la existencia de una residencia asociada a la alta productividad, junto con otras características ambientales en ciertas zonas del Mediterráneo sobre todo en Córcega y Cerdeña.

Se observó que una parte de los adultos del atún rojo atlántico permaneció en el mar Mediterráneo durante más de un año, incluso pasando el invierno allí (Tudela et al, 2011; Quílez-Badia et al, 2014).

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Keyvanfar (1962) y Lee (1965) estudiaron la serología y la inmunología del atún rojo de las costas atlánticas y mediterráneas de Francia. Estos autores encontraron diferencias individuales incluso dentro de las muestras del Atlántico y de las del Mediterráneo. Lee (1965) llegó a la conclusión de que se podría considerar la presencia en el Golfo de León (Mediterráneo) de ciertos individuos pertenecientes a una población diferente a la observada en el Golfo de Vizcaya.

b) La estructuración de la población dentro del Mediterráneo

Carlsson et al (2004), analizaron los genotipos y las secuencias de la región de control mitocondrial de los juveniles del año, recogidos en las islas Baleares y el mar Tirreno (en la cuenca occidental del Mar Mediterráneo), y en el Mar Jónico (al sur de la cuenca central del Mar Mediterráneo). Los resultados mostraron que no habían diferencias entre las muestras de las Islas Baleares y del Mar Tirreno. Pero, revelaron una heterogeneidad genética significativa entre los ejemplares del Mar Tirreno y la colección del Mar Jónico (Carlsson et al, 2004).

Boustany (2008), analizando muestras de atún rojo de Córcega, del este de Túnez, del Mar Tirreno y del Mar Jónico, mencionó una sub-estructuración genética de T. thynnus dentro del Mediterráneo.

Cannas et al (2012) hicieron un análisis genético de muestras históricas y contemporáneas recogidas en los últimos 100 años en las almadrabas del Mediterráneo central y occidental. Los resultados confirmaron la existencia de diferencias genéticas históricas entre los atunes capturados en las almadrabas del Tirreno (al sur de Ganzirri y Pizzo) y del Adriático norte (en Istria), y los capturados en Libia. Lo que, según los autores, indica claramente que hay más que una sola población panmíctica explotada en el Mediterráneo (Cannas et al, 2012).

Por el contrario, Viñas et al (2011), analizando la variabilidad de microsatélites y las secuencias de la región de control mitocondrial de individuos adultos capturados en el Mediterráneo occidental y oriental, no encontraron diferencias significativas y apoyaron la hipótesis de una única población panmíctica de atún rojo en el Mediterráneo.

1.5.Migración

El atún rojo del Atlántico es una de las 16 especies reconocidas oficialmente como «altamente migratorias» en el anexo I de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS).

La migración del atún rojo ha sido descrita desde la antigüedad por los filósofos griegos y romanos que consideraron que T. thynnus era una especie del Atlántico que sólo se encontraba en el Mediterráneo en su camino hacia y desde sus lugares de desove supuestos en el Mar Negro (Mather et al, 1995).

En 1777, Cetti afirmó que el atún rojo realizaba una migración entre océanos, y sugirió que entra en el Mediterráneo desde el Atlántico Norte para desovar alrededor de Sicilia y luego vuelve por la misma ruta.

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A través de la observación de las pesquerías en las almadrabas italianas, Pavesi (1889), en desacuerdo con Cetti, postuló la existencia de un stock mediterráneo separado. Finalmente, su hipótesis fue cuestionada cuando se encontraron algunos anzuelos utilizados en el Atlántico Norte en peces capturados en el Mediterráneo (Heldt, 1929; Sella, 1929).

La migración entre el Mediterráneo y el Atlántico Norte fue definitivamente aceptada durante los años 1960 y 1970 en base a la recuperación de un gran conjunto de marcas convencionales (Mather et al 1995). Este tipo de migración ha sido documentada por muchas observaciones desde entonces. Estas observaciones junto con los resultados de marcaje electrónico han dado lugar a la hipótesis de que el atún rojo parece tener una actitud de "homing" y de fidelidad al lugar de desove en el Mar Mediterráneo y en el Golfo de México (ICCAT, 2013).

Los estudios de marcaje electrónico han demostrado que el atún rojo realiza dos tipos de migración durante su vida: una migración reproductiva para desovar y otra migración trófica para buscar alimento. Cuando empieza la época de reproducción, los adultos siempre vuelven a las aguas donde nacieron. Por lo tanto, los adultos nacidos en el Golfo de México migran a esta zona en primavera para desovar en abril-mayo, mientras que los adultos nacidos en el mar Mediterráneo vuelven allí a finales de primavera, para desovar en junio-julio en las zonas occidentales y centrales (Block et al, 2005; Fromentin, 2006).

1.5.1. Migración entre el Mediterráneo y el Atlántico oriental

Rodríguez-Roda (1969) marcó 312 atunes, en las almadrabas cerca de Cádiz, España, entre 1960-1968, proporcionando así una prueba de las migraciones del atún rojo del Atlántico al Mediterráneo. En efecto, cuatro de estos peces fueron recapturados en el Mediterráneo, 15 en las aguas del Atlántico (frente al sur de España y Portugal y al oeste de Marruecos) y dos en La Línea y Ceuta. Todas las recapturas se dieron en julio y agosto, durante la "vuelta", después del desove en el Mediterráneo.

Estas recapturas demuestran de manera concluyente que algunos atunes entran en el Mediterráneo desde el Atlántico. También sugieren que algunos de estos peces vuelven al Atlántico, ya que las almadrabas en La Línea y Ceuta, estaban diseñadas para pescar sólo los peces en el «retorno o vuelta» (Rodríguez-Roda, 1969).

Según Mather et al (1995), se recolectaban larvas y pequeños individuos en muchas partes del Mediterráneo central y occidental, y del Mar Negro. Se observaban atunes de edad cero en gran parte del Mediterráneo de agosto a noviembre. Después por lo general desaparecían, probablemente permaneciendo por debajo de la superficie durante la época fría. En abril reaparecían en o cerca de las mismas localidades, y terminaban su primer año de vida sin haberse movido demasiado. Se cree que estos peces de un año de vida, junto con individuos mayores inmaduros que se quedan cerca de su lugar de nacimiento hasta que alcanzan la madurez, son sedentarios en el Mediterráneo (Mather et al, 1995, De Metrio et al, 2005).

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La distribución del atún rojo de edad cero, se extiende por la Liguria, el Mar Egeo y el noreste del Mediterráneo. Una migración desde el Mar Negro podría explicar estas apariciones (Mather et al, 1995; De Metrio et al, 2004; Di Natale, 2010).

La mayor parte de atunes pequeños se concentra en asociación con sistemas de corrientes, islas, estrechos, o promontorios. Algunos se encuentran en el estrecho de Messina y Bonifacio (entre Cerdeña y Córcega), en el Bósforo, las Islas Eolias, Malta, Kerkennah, y en el Mar Adriático. Concentraciones estacionales pueden ocurrir en el Golfo de León, el Golfo de Adalia, el triángulo Alexandrette-Haifa-Chipre, el Mar Jónico, el Mar Egeo y el canal de Sicilia. La mayoría de estos individuos están presentes durante la mayor parte de la temporada cálida, pero disminuyen o desaparecen durante la temporada de desove a finales de primavera y principios del verano, y durante el invierno (Mather et al, 1995; De La Serna et al, 2004).

De La Serna (2004) mencionó una migración trófica de los peces juveniles, incluso de la clase de edad-0 nacidos en el Mediterráneo, hacia las costas atlánticas marroquíes, en otoño, donde se alimentan durante el invierno.

La situación en el Atlántico oriental es muy diferente. Hay muy poca información sobre la distribución de los juveniles del año. Según Mather et al (1995) cuando el atún alcanza los 30 cm de longitud, generalmente en Octubre y Noviembre, se concentra cerca de Marruecos y permanece en la zona, a cierta distancia de la costa, durante toda la época fría. En junio, cuando tiene aproximadamente un año de edad, entrara en aguas costeras, donde la mayoría de ellos permanecea durante todo el verano. Casos aislados han sido también reportados frente las Islas Canarias, las Islas Salvage y el Cabo San Vicente. Muchos de ellos migran hacia el norte, llegando hasta el suroeste de Portugal en octubre o noviembre. Estos juveniles del año pasan la temporada fría allí y luego continúan su migración hacia el norte, entrando en junio en el Golfo de Vizcaya, con aproximadamente dos años de edad (Mather et al, 1995).

Los peces de tamaño medio migran de su área de hibernación en África noroccidental a la bahía Ibero-marroquí o a aguas cercanas, donde algunos presumiblemente desovan. Otros migran a lo largo de las costas de la bahía y entran en el Mediterráneo, junto con peces más grandes para desovar allí (De La Serna, 2004; Mather et al, 1995).

Según Mather et al (1995), los peces adultos de gran tamaño dejan su área de hibernación (entre las latitudes 20° N y 35° N, y entre la costa africana y la longitud 30° O) en el Atlántico a finales de marzo o abril y migran a la bahía Ibero-marroquí, formando la migración de "llegada" que se mueve a lo largo de ambas orillas de la bahía hacia el Estrecho de Gibraltar en mayo y junio. Una fracción de estos peces seguiría migrando hacia el este y desovaría en el Mediterráneo, mientras que los otros permanecerían en la bahía, y presumiblemente desovarían allí. Algunos grupos de adultos pasarían el invierno en ciertas localidades en el Mediterráneo, donde la comida es abundante. Algunos otros, después del desove en el Mediterráneo, iniciarían la migración de «retorno» hacia el oeste, durante julio y agosto. Al llegar al Estrecho de Gibraltar, los peces que se hubieran quedado en la bahía Ibero-marroquí podrían unirse a ellos en su migración hacia el oeste a lo largo de las costas del sur de España y Portugal (Mather et al, 1995).

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Lozano-Cabo (1959), utilizando ecosondas, aportó información detallada sobre los movimientos del atún rojo en el Estrecho de Gibraltar. Mostró que los atunes que llegan al Estrecho viniendo desde el Atlántico, siguen la costa española. Algunos grupos de atunes se encontraron situados entre el Cabo Espartel y el Cabo Malabata (en el lado suroeste del estrecho), pero durante numerosos cruceros entre Tánger y Larache no se detectó ningún grupo al sur del Cabo Espartel. Por eso, Mather et al (1995) supusieron que el atún que viene de la costa africana cruza parcialmente el Estrecho desde el Cabo Espartel hacia Tarifa, uniéndose a los que vienen de la costa española, o siguiendo rutas similares a través del Estrecho.

1.5.2. Migración en el Atlántico oriental

Aloncle (1964) supuso que los individuos pequeños migran estacionalmente desde la bahía Ibero-marroquí, en primavera, hasta el Golfo de Vizcaya, en verano. Su hipótesis ha sido apoyada por las actividades de marcaje llevadas a cabo en el Golfo de Vizcaya y Portugal desde 1960 (Aloncle 1973).

Los atunes de tamaño medio y grande que dejan el Golfo de Vizcaya en agosto o principios de septiembre, presumiblemente llegan a la zona de hibernación a finales de otoño o principios de invierno, pero su paradero, mientras tanto, es desconocido. Posiblemente algunos de ellos se unen a la concentración frente a la costa central de Marruecos, que forma un área de alimentación secundaria, junto con otros que pueden haber ido allí directamente después de la posible reproducción en la bahía Ibero marroquí (Aloncle, 1964; Mather et al, 1995).

Mather et al (1995) comentaron que los atunes gigantes y de tamaño medio se encontraban en aguas escandinavas y del Mar del Norte a finales de verano y en otoño. Algunos autores como Sara (1964) supusieron que estos individuos procedían de la migración de «vuelta o retorno».

Le Gall (1929), a partir del análisis de desembarques, proyectó una ruta de migración hacia el norte, al oeste de Irlanda y al norte de Escocia, en el Mar del Norte y en aguas escandinavas. Sella (1929) identificó un anzuelo de un atún rojo capturado en el fiordo de Oslo, Noruega, del tipo utilizado en el Golfo de Vizcaya. Lo que apoya la idea de una migración hacia el norte de los atunes rojos que están en aguas ibéricas.

Le Gall (1929) observó también indicios de una migración de atunes de tamaño medio hacia el sur pasando por el norte y el oeste de las Islas Británicas en el otoño y comentó que estos peces se encontraban en la fase de alimentación.

Algunos peces marcados cerca de Noruega entre 1957 y 1962 fueron posteriormente recapturados cerca de España. Estos resultados sugieren fuertemente que un número importante de atún rojo que se encontraba frente a Noruega a finales de verano y principios del otoño, aparecía en el sur de España en primavera y principios de verano, probablemente para desovar (Mather et al, 1995).

En 1965, Hamre apoyó la teoría de Le Gall sobre una migración hacia el sur, y supuso que la desaparición en 1963 del atún rojo de tallas grandes de la pesquería de Noruega,

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se debió al hecho que la migración hacia el norte, a lo largo de la costa noruega, cesó y la mayoría de estos peces siguió la ruta migratoria hacia el sur, utilizada anteriormente por los peces de tamaño medo.

Mather et al (1995) mencionaron también de la existencia de una zona de hibernación entre las Islas Canarias y Marruecos, aunque el hábitat de invierno total es mucho mayor (Druon et al, 2011).

1.5.3. Migración en el Atlántico occidental

Generalmente, las larvas de atún rojo se reclutan en una gran parte del Golfo de México, y cerca de la costa desde el sur de Florida hasta Nueva Jersey. Pequeñas concentraciones de atún rojo acabado de nacer se encuentran en el área del Cabo Cod y el Cabo Hatteras, entre finales de julio y noviembre. Las actividades de marcaje han demostrado que algunos de estos peces, vuelven a la zona cuando alcanzan uno o dos años de edad. Durante la estación cálida, se distribuyen a lo largo de la costa de los Estados Unidos desde el Cabo Cod hasta la frontera mexicana, y en los meses más fríos, desde Cabo Hatteras hasta el sur de Florida. Así pues, estos peces pueden visitar varias áreas durante su primer año de vida (Mather et al, 1995).

Los juveniles (edades 1-4) se concentran en la zona de cría y de alimentación, entre el Cabo Hatteras y el Cabo Cod, durante la época cálida. Después tienden a desplazarse hacia el nordeste a lo largo de la costa, y, a veces, alcanzan el suroeste del Golfo de Maine. Cuando las aguas se enfrían en octubre y noviembre, se desplazan a alta mar. Su área de hibernación se encuentra en aguas oceánicas, cerca del borde de la plataforma continental de Nueva Inglaterra, Long Island y Nueva Jersey. A finales de mayo y junio, tienden a concentrarse y desplazarse de nuevo hacia su hábitat de verano. Es posible que desoven en esta misma zona de hibernación a finales de mayo o junio, por lo tanto, no se requiere una migración de desove (Mather et al, 1995, Block et al, 2001).

Los individuos de talla media (5 a 7 años de edad) tienen normalmente una distribución que se extiende desde el Cabo Hatteras hasta el Cabo Cod en las épocas cálidas. Aunque se ha observado que también son abundantes en el suroeste del Golfo de Maine y a lo largo de la costa de Nueva Escocia desde Yarmouth hasta Halifax. Estos peces, al igual que los pequeños, se desplazan hacia alta mar cuando el agua se enfría en otoño. Muchos de ellos se concentran en los cañones a lo largo del borde de la plataforma continental en noviembre, y luego reanudan su desplazamiento hacia alta mar. Una parte de su área de hibernación coincide con la de los peces pequeños y se extiende hacia el este entre el borde de la plataforma continental y la Corriente del Golfo al norte del Cabo Hatteras. Su zona de desove no ha sido definida (Mather et al, 1995; Block et al, 2005).

El hábitat principal de los atunes gigantes en la época cálida comprende una gran parte de la costa desde el Cabo Cod hasta la costa este de Terranova, incluyendo el suroeste del Golfo de San Lorenzo. Algunas concentraciones de corta duración, se producen en la zona del Cabo Hatteras - Cabo Cod. En octubre, el atún rojo de gran talla migra a sus áreas de hibernación. Estas áreas no se han determinado con certeza. Se sabe que se

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distribuyen en casi todo el Atlántico, entre las latitudes 35° N y 10° S. Hay indicios de que se extienden también hacia el este, hasta la longitud 40° O y hacia el sur, en algunos casos, hasta la latitud 40° S. Se sabe que existe una importante migración de grandes atunes rojos hacia el noreste a lo largo de la costa de América del Sur desde el este de Brasil hasta las Antillas, en abril. Se cree que ésta debe ser una migración de desove, ya que el primer lugar de desove conocido en el Atlántico occidental se encuentra en el Golfo de México. Existen evidencias de que el desove también ocurre en las aguas encerradas adyacentes al Golfo, y en el océano al este de las Bahamas y al sureste de Estados Unidos (Mather et al, 1995).

Block et al (2001) mostraron que el atún rojo occidental también se puede encontrar en el Mediterráneo central durante la época de desove.

1.5.4. Migraciones transatlánticas

Los resultados de marcaje presentados por Mather et al (1995) demostraron migraciones transatlánticas de 40 atunes pequeños del atlántico occidental al oriental, y dos del oriental al occidental. Esta diferencia en recapturas puede deberse a que habia menos programas de marcado en la parte oriental. Todas las migraciones oeste-este fueron desde la zona de Nueva Jersey-Cabo Cod hacia el Golfo de Vizcaya. Estas migraciones se produjeron principalmente en las épocas frías. Pero no fueron migraciones cíclicas, ni anualmente repetidas. De hecho, los individuos pequeños se encontraron en una zona determinada en un verano y en otra muy distante en el siguiente, teniendo los juveniles del Atlántico occidental una tendencia más fuerte a volver cada año a su lugar de nacimiento, en lugar de migrar a través del Atlántico.

En lo que concierne a los atunes de tamaño medio, Mather et al (1995) no encontraron evidencias de que hicieran la migración desde América del Norte a Europa. Algunos atunes gigantes marcados en Bahamas y en el Estrecho de Florida fueron recapturados en las aguas noruegas. Pero la ocurrencia del atún rojo del Atlántico occidental en el Atlántico nororiental es variable, siendo importante en algunos años e insignificante en otros.

Más tarde, Block et al (2005), basándose en datos de marcaje electrónico, confirmaron que el atún rojo realiza migraciones transatlánticas. Esto además corrobora los resultados de marcaje convencional anterior, en el que se encontró que de los peces marcados y liberados zona sur del Atlántico noroccidental, entre 1994 y 2000, un 10 % fueron recapturados en el Atlántico oriental y en el Mediterráneo (Block et al, 2001). Y, entre 1911 y 1990, un 4,5 % de juveniles, marcados en el Atlántico oriental, fueron recapturados en el Atlántico occidental (Magnuson et al, 1994).

Block et al (2005) encontraron que ninguno de los peces adultos del Atlántico occidental, que entraron al Mediterráneo durante la época de desove, volvió a la unidad de gestión occidental. En cambio, algunos juveniles migraron del Atlántico oriental hasta el Atlántico occidental y permanecieron allí durante varios años antes de volver a las zonas de desove del Mediterráneo.

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Finalmente, Block et al (2005) observaron que los reproductores occidentales pueden cruzar el meridiano 45° O varias veces hacia las áreas de alimentación en el atlántico oriental y central. Mientras que otros individuos, marcados en el Atlántico occidental, pero de origen oriental, cruzan el Atlántico para volver al Mediterráneo y desovar.

1.6. Estado del stock

La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) es la organización responsable de la evaluación y la gestión de la población del atún rojo. Esta comisión incluye un comité científico, el Comité Permanente de Investigación y Estadística (SCRS). Su investigación se centra principalmente en la biometría, ecología, y oceanografía, y en particular en el impacto de la pesca sobre la situación del stock. ICCAT se basa en los resultados de los trabajos de este comité para negociar las medidas de conservación y gestión para T. thynnus (Thonnat et al, 2008).

Las evaluaciones del stock empezaron a utilizarse a finales de los años 1970, a través de la introducción del análisis de cohorte y el análisis de población virtual (VPA). Posteriormente, los datos auxiliares (principalmente captura por unidad de esfuerzo (CPUE)) comenzaron a ser incluidos en los análisis con el fin de estimar las tendencias de la abundancia. Más recientemente, los métodos de estimación se han hecho más integrados a través de la mejora de los ADAPT-VPAs (Fromentin y Powers, 2005).

En los resultados del último VPA realizado en 2014, la biomasa del stock reproductor (SSB) mostró un máximo de más de 300,000 toneladas entre finales de los años 1950 y principios de los años 1970 y luego disminuyó a la mitad hasta finales de los años 2000. Entre 1995 y 2007, la mortalidad por pesca (F) de grandes reproductores aumentó de manera considerable, coincidiendo con el desarrollo de la actividad de las granjas de engorde de atún rojo. La F para las edades más jóvenes (edades 2-5) mostró un aumento continuo hasta hace pocos años (Figura 5). Desde 2008, la F para estas edades disminuyó bruscamente hasta llegar a los valores históricos más bajos. Para peces mayores (edades 10+), la mortalidad fue disminuyendo durante las dos primeras décadas y luego aumentó rápidamente desde los años 1980 para reducirse a partir de finales de los años 2000 (ICCAT, 2014).

En la última actualización de la evaluación, en 2014, el SCRS incluyó los datos de captura, esfuerzo y tallas de ciertas pesquerías del 2013. Según esta actualización, la SSB mostró signos de fuerte aumento en todos los casos investigados por el Comité, y llegó hasta casi 585,000 t en 2013. Lo que es 4 veces mayor que la SSB de la última década. Sin embargo, la actualización hasta 2011 mostró que el valor de la SSB varía mucho teniendo en cuenta pequeños cambios en los datos de captura o en las asunciones técnicas. Por lo tanto, este enorme aumento debe ser tomado con cautela. Además, la magnitud y la velocidad de este aumento siguen siendo inciertas. En ambos escenarios de captura considerados por el Comité (F2013 / F0.1 = 0,4 y 0,36 para captura reportada e inflada, respectivamente), F2013 parece estar claramente por debajo del objetivo de referencia F0.1 utilizado como proxy de la FMSY. Así pues, la probabilidad que la SSB actual esté por encima del nivel esperado en F0.1 es alta (SSB2013 / SSB0.1 = 1,10 y 1,11 para los escenarios de captura reportada e inflada, respectivamente y considerando el reclutamiento medio). En el escenario de captura declarada, el promedio de la SSB

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oscila entre un 67 % (escenario de alto reclutamiento) y un 160 % (escenario de bajo reclutamiento) de la biomasa que se espera bajo una estrategia de F0, 1. En el escenario de captura inflada, el promedio varía entre un 55 % (alto reclutamiento) y un 174 % (bajo reclutamiento). Sin embargo, los resultados del VPA siguen siendo muy inestables, debido a los males ajustes, así pues, análisis adicionales que usen otros métodos de modelización diferentes al actual VPA deberían ser realizados para confirmar estos resultados (ICCAT, 2014).

Figura 5: Mortalidad por pesca (para edades de 2 a 5 y 10+), SSB (en toneladas
métricas) y reclutamiento (en número de peces).

El Comité señaló que esta evaluación del 2014, había sido la primera que había estimado clases de edad extraordinariamente grandes en 2004- 2007 (más del 40 % por encima de los reclutamientos más elevados observados durante los otros 64 años de la serie de datos) (ICCAT, 2014).

Aunque la situación actual del stock está mejorando y los pescadores afirman que, comparado con otros años, hay un aumento en las tallas capturadas y en la cantidad de pescado disponible debido a las elevadas incertidumbres en las evaluaciones y en los resultados científicos, los ecologistas junto con otras partes interesadas en el sector están recomendando precaución en la gestión. Además, hay que tener en cuenta la experiencia de varias pesquerías en las que las capturas siguieron s iendo importantes hasta que el stock colapsó de forma repentina e irreversiblemente.

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2. La pesquería del atún rojo

No es fácil rastrear la historia de esta pesquería en la antigüedad, ya que la información se encuentra dispersa en poemas, literatura y notas comerciales. Sólo a partir de algunas figuras y grabados (Figura 6), es posible comprender cómo se desarrolló la explotación del atún rojo. Muchas obras clásicas desde el siglo II a. C. hasta el siglo II d. C. (Plinio, 1553; Esopo, 1592; Aristotelis en Athaeneus, 1653; Parthenii, 1689; Oppianus, 1738...), muestran que la larga explotación del atún rojo está estrictamente ligada a la cultura mediterránea (Di Natale, 2010).

De acuerdo a los hallazgos arqueológicos, el atún rojo fue explotado en el mar Mediterráneo hace más de 11.200 años. Algunos grabados hallados en una cueva en la isla de Levanzo (Islas Egadi, W. Sicilia, Italia), de más de 9.200 años a. C., muestran que desde esos tiempos remotos el atún rojo fue un componente básico en la dieta de los habitantes del Mediterráneo (Di Natale, 2010).

Figura 6: Grabado del siglo XVI de las almadrabas de Conil (La fritada, 2013). 2.1.Tendencias de la producción y tipos de pesquería

La pesca a gran escala del atún rojo ha existido en el Mediterráneo y sus proximidades durante siglos, pero la pesca en el resto del Atlántico es de origen más reciente. Varios métodos y artes de pesca han sido utilizados, pero el método más antiguo es la almadraba, que se ha utilizado durante la mayor parte de la era cristiana y mucho antes (Mather et al, 1995).

2.1.1. Principales artes de pesca

· Las almadrabas

Se trata, por lo general, de grandes redes ancladas o sujetas a estacas, abiertas en la superficie y provistas de diversos tipos de sistemas para dirigir y retener a los peces. Suelen estar divididas en compartimentos, con el fondo cubierto de red. Cuando el atún se topa con el obstáculo trata de rodearlo, y al hacerlo va introduciéndose en un seguido de cámaras. El objetivo final consiste en que el pez se dirija, por voluntad propia o por la fuerza, hacia la cámara de muerte o «copo», donde se le captura vivo o muerto. La

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levantada del copo se suele realizar por la mañana, entre las 6 y las 7, cuando se supone que los atunes están reunidos en el copo (Figura 7). El pescado capturado se transporta en buques especiales que lo llevan a puerto para su desembarque y distribución (Abid e Idrissi, 2007).

En el Atlántico nororiental, las almadrabas constan de una gran red llamada "rabera de tierra" (colocada perpendicularmente a la costa, tiene alrededor de 1 milla de largo, y un tamaño de malla de unos 60 cm), y de una "rabera de fuera" (más pequeña que la de tierra, pero con una malla similar). La «rabera de tierra» está abierta en la superficie a lo largo de varios recintos o cámaras, provistos de diversos dispositivos de retención de peces que componen el "cuadro". Éste, está instalado paralelamente a la costa, puede estar formado por 3 o 4 cámaras, tiene una longitud de aproximadamente 205 m, una anchura de 50 m y un tamaño de malla de unos 30 cm. La cámara de muerte tiene unos 30 m de ancho, y el copo tiene un tamaño de malla de 6 a 8 cm. La altura de la red es superior a la profundidad del fondo en un porcentaje que depende de la fuerza de las mareas y de las corrientes (Abid e Idrissi, 2007).

La pesquería del Atlántico nororiental está explotada principalmente por España, Portugal y Marruecos (Tabla 3).

En el Mediterráneo, el «cuadro» también consta por lo general de tres o cuatro cámaras. Su longitud varía entre los 200 y los 480 metros, con una anchura de 30 a 40 m (Tabla 4). El tamaño de malla de las cámaras del cuadro es de 37 cm, mientras que el de la «cola» o «rabera» es de 25 cm. Por su parte, el tamaño de malla del «copo» ronda los 10 cm (Abid e Idrissi, 2007).

Figura 7: Vista aérea del copo de la almadraba de Barabate (el país.com).

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Tabla 3: características de las almadrabas del Atlántico Nororiental por país
(ICCAT, 2006).

País Número de

almadrabas

Distancia de la

costa (millas
náuticas)

Profundidad (m)

 

España 4 0,5 a 5,9 45-50

Marruecos 12 0,5 a 3 17-55

Portugal 1 2 20-60

Los países que antes del 2006 explotaban las almadrabas del Mar Mediterráneo eran España, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia (ICCAT, 2006). Hoy en día, en cambio, las únicas almadrabas en el Mediterráneo son de España (1) e Italia (6) (ICCAT, 2015).

Tabla 4: Principales características técnicas de las almadrabas por país en el
Mediterráneo (ICCAT, 2006).

País

Número de
almadrabas

Eslora cuadro

(m)

Eslora cola tierra (m)

Túnez

3

200-300

4500

Libia

2

475-480

3200

Italia

1

300-400

900-1200

España

2

-

-

Marruecos

1

-

-

Argelia

1

-

-

 

· El cerco

El arte del cerco está configurado por una red en forma trapezoidal, constituida por una serie de paños horizontales y verticales de distinto tamaño de malla que conforman las diferentes partes del arte. La zona media de la red se denomina cuerpo central. Éste se encuentra flanqueado por paños de mallas más gruesas que forman, a popa, la cuchilla y, a proa, el antecopo y copo que alojarán el pescado una vez formada la bolsa o saco final del cerco. En ambos extremos, el arte porta los calones necesarios para virar la red a popa y cerrar el cerco a proa con la ayuda de cabos (IEO, 2008).

Al ser la «red de cerco con jareta» un arte de pesca de calado vertical que se cierra por el fondo, necesita, para su flotación, boyas o flotadores (relinga superior) que forman al mismo tiempo una barrera en la superficie una vez esté la red en el agua. El número de boyas dependerá de las dimensiones del arte y del tipo de material de la red. Para el calado, lleva en la parte inferior, a lo largo de toda la red, un cable de acero (relinga inferior o de plomos), que proporciona el suficiente peso para que el arte se mantenga en posición vertical. Para el cierre de la red por su parte inferior, se dispone de una serie de anillas o cáncamos metálicos sujetos por una cadena que va de calón a calón, a través

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de los cuales pasa el cable de acero, conocido como «jareta» que, una vez recogido, impide la salida de los peces por la parte inferior de la red. Las dimensiones de estas redes pueden alcanzar 2,000 m de longitud y unos 300 m de calado, variando en función de las características y potencia del barco, así como de las especies objetivo. En el caso de las redes de cerco empleadas actualmente en la captura del atún rojo en el mar Mediterráneo, las dimensiones suelen ser ligeramente inferiores a las empleadas en las pesquerías de túnidos tropicales (longitud máxima de 1,800 m y 250 m de calado entre relingas) y la luz de malla es más ancha (más de 200 mm) (Anon. 2005).

Actualmente, las principales flotas de cerqueros tropicales que faenan en el océano Atlántico pertenecen a pabellones europeos (españoles y franceses). Los buques cerqueros que faenan en el mar Mediterráneo tienen como especie objetivo al atún rojo y presentan especificidades respecto al resto de la flota. Se trata de embarcaciones de dimensiones más reducidas, alcanzando el más largo los 42 m de eslora (15-30 m es lo habitual) y hasta 1800 CV de potencia (Figura 8). En lugar del mástil de popa, habitual en los cerqueros que faenan en aguas del océano Atlántico, se encuentra una grúa hidráulica. Las mayores capturas de atún rojo con arte de cerco en el mar Mediterráneo provienen de la flota francesa. La capacidad de las bodegas suele estar entre 300-700 t y el número de tripulantes ha permanecido constante a lo largo de los años (12 personas). La autonomía de estos barcos no es superior a 10 días (IEO, 2008).

Figura 8: Buque cerquero que faena en el Mediterráneo (IEO, 2008).

· El palangre

Consiste en una línea principal o línea «madre», suspendida en el agua por líneas secundarias llamadas «orinques», en cuyos extremos se ubican las boyas. De la línea madre penden las «brazoladas», en cuyos extremos se encuentran los anzuelos (Figura 9). Las características de los materiales son muy variables y dependen del origen de las flotas, de los pescadores y de las especies objetivos de la pesca (Domingo et al, 2014).

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Figura 9: Palangre usado por la flota española en el mar Mediterráneo (Domingo et al,

2014).

La pesca con palangre de deriva se utiliza en una gran cantidad de países en todo el océano Atlántico y mar Mediterráneo, en barcos de hasta aproximadamente 60 metros de eslora, dirigidos principalmente a la captura de atunes y pez espada y, en menor medida, a tiburones y otros peces pelágicos. Muchas flotas de países ribereños del Atlántico y mar Mediterráneo cuentan con embarcaciones pequeñas que desembarcan el producto fresco y, por lo tanto, realizan viajes de menos de 20 días. Existen flotas de mayor alcance que desembarcan el producto congelado (-4/-30°C) cuyas mareas generalmente no exceden los 90 días. También hay flotas, mayoritariamente de países extra-región, que desembarcan productos congelados (Figura 10) hasta -60°C y que tienen autonomía para realizar mareas que pueden alcanzar entre 140 y 180 días. La mayoría de los barcos poseen un sofisticado equipamiento de navegación e información, que les permite obtener datos ambientales para decidir dónde y cómo calar el palangre (Domingo et al, 2014).

Tabla 5: Duracion media en horas de la maniobra de calado y virado en la pesca de
palangre de superficie y profundo (Domingo et al, 2014).

 

Calado del palangre

Virado del palangre

Duración

Media

Máxima

Mínima

N lances

Media

Máxima

Mínima

N lances

Palangre Superficie

04:50

09:30

00:30

1519

08:28

23:32

00:50

1605

Palangre Profundo

04:21

07:00

01:21

498

11:54

20:20

03:45

493

 

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La duración de las maniobras de calado y virado del arte de pesca varían mucho dependiendo del tipo de palangre, de la cantidad de anzuelos, de la captura y de las condiciones del mar. En la Tabla 5 se presenta la duración promedio para el palangre de superficie y profundo (Domingo et al, 2014).

Figura 10: Varios palangreros (Domingo et al, 2014).

Una maniobra u operación de pesca comprende la actividad de calado que se inicia generalmente antes del anochecer y se realiza por la popa utilizando, en algunos casos, un lanzador y el virado que se inicia en las primeras horas de la mañana, con la salida del sol. En las actuales flotas industriales se realiza mediante equipos mecanizados («viradoras»), con un acompañamiento manual (Domingo et al, 2014).

· La caña y liña

La modalidad de pesca denominada cebo vivo se lleva a cabo con un aparejo que consta de una caña y una liña con anzuelo. El anzuelo (Figura 11), que es sencillo, se encuentra fijado al final de un sedal o tanza, y porta el cebo. Su forma es semejante a una «J» y constan de las siguientes partes: patilla o paleta, donde se sujeta el sedal (algunos poseen un ojo por el que se enhebra el sedal), caña o perna, seno o abra y arpón o agalla, que es por donde se ceba el anzuelo y muerde el pez (IEO, 2008).

Las cañas están hechas de madera, bambú o fibra de vidrio. En la pesca de atún suelen tener una longitud entre 2-5 m (algunas llegan a 10 m) y grosor variable, al igual que el aparejo que portan. En el caso de capturar ejemplares de gran tamaño, se utiliza una polea. La caña lleva en su extremo una gaza por la que se engancha una driza (cabo) que pasa por la polea, de manera que se pueda auxiliar el manejo del aparejo. La liña consiste en un sedal monofilamento que el pescador sujeta con la mano o con una caña y en cuyo extremo se empata un anzuelo con cebo vivo insertado en el mismo. La longitud de ésta dependerá del uso que se le vaya a dar. El diámetro del sedal varía entre 0,1 y 0,25 mm (IEO, 2008).

Figura 11: Partes del anzuelo sencillo (IEO, 2008).

Figura 12: Barco cañero con 12 tripulantes pescando (IEO, 2008).

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Los barcos cañeros pueden ir desde 3-4 m hasta 45 m de eslora total, aunque las medidas habituales se encuentran entre 10-30 m. La capacidad media de las bodegas no suele superar las 150 t; aunque existen embarcaciones con pabellón de Namibia, Senegal y Sudáfrica con capacidades entre 300-900 t. El número de tripulantes puede oscilar entre dos y quince (Figura 12) o más personas (IEO, 2008).

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2.1.2. Evolución de la producción

En la actualidad, la zona de pesca del atún rojo se extiende en todo el Atlántico septentrional y en el Mediterráneo. El Mediterráneo, donde se encuentran las principales zonas de reproducción, representa el 80% de las capturas, y estas son principalmente de cerco. Como se muestra en la mapa (Figura 13), la mayoría de los cerqueros operan en el Mediterráneo (en amarillo), la caña se utiliza principalmente en el Golfo de Vizcaya (en blanco), y el palangre en el Atlántico (en azul) (Anonymous, 2011).

Figura 13: Distribución geográfica de las capturas de atún rojo en el océano Atlántico y
mar Mediterráneo, por tipo de arte de pesca, entre 2010
-2011 (Anonymous, 2011).

a. En el Atlántico occidental

Las principales pesquerías de atún rojo en la plataforma continental del Atlántico occidental se concentran entre el Cabo Hatteras, Carolina del Norte, y Terranova.

Hasta 1956, no existía mucha pesca comercial de atún rojo cerca de la isla canadiense de Terranova, p ero en aquel año se inició la pesca deportiva de la especie, que se fue desarrollando hasta estar bien establecida en 1961. Otra zona productiva, la Bahía de «Notre Dame», fue inaugurada en 1967. Casi la totalidad de las capturas eran gigantes, con una longitud media de 220 cm, en 1961, y de 240 cm, en 1971. Desde 1972, la captura disminuyó drásticamente, con menos de 100 peces pescados por temporada. En cambio, en los años siguientes, se pescaron atunes muy grandes con caña y carrete en el Golfo de San Lorenzo (Mather et al, 1995).

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La temporada de pesca en el Golfo de San Lorenzo, se extendía desde finales de julio hasta octubre, pero debido a los altos precios ofrecidos para los atunes gigantes capturados a final de temporada, ésta se extendió hasta noviembre, y el número de barcos de pesca pasaron de 30, en 1972, a 72, en 1973. Con el aumento del esfuerzo de pesca, las capturas totales subieron hasta 1048 peces en 1974, pero se redujeron drásticamente a 343 en 1975. Para cumplir con los reglamentos de ICCAT, el ministro canadiense restringió la pesca en el golfo a caña y carrete únicamente, utilizando líneas de máximo 59 kg, redujo la temporada de pesca a 10 semanas, y la captura a 2 peces / barco / día. Además, se limitaron las licencias a aquellos barcos que habían pescado en 1974 (Mather et al, 1995).

Desde 2002, las capturas anuales canadienses han sido relativamente estables, de alrededor de 500 a 600 t; los índices de captura del Golfo de San Lorenzo han aumentado rápidamente desde 2004, y los desembarques entre 2011-2013 fueron los más altos. En 2013, la captura total canadiense, incluyendo descartes, fue de 480 t (ICCAT, 2014).

En Nueva Escocia, el atún rojo fue durante mucho tiempo pescado con almadrabas y arpones (Figura 14). Pero, los únicos datos históricos provienen de la pesca deportiva, desarrollada en 1935 al sur de Yarmouth, dónde tuvo mucho éxito. En 1950, la pesca se deterioró y ha estado centrada en el cabo de Santa María (norte de Yarmouth). El tonelaje en los años 1971-1975 varió de 23,6 a 256 toneladas métricas y el peso medio aumentó de 227 kg, en 1971, a 319 kg, en 1975. Debido a los elevados precios ofrecidos por los japoneses para el atún gigante fresco, con elevado contenido en grasa, se empezó a contener y a engordar atunes de gran tamaño en jaulas. En 1975, se construyeron dos jaulas en la Bahía de Santa Margarita. Cada jaula medía unos 100 m x 50 m, y estaban a unos 20 m de profundidad. La experiencia fue tan exitosa que otras nueve jaulas se construyeron en 1976 (Mather et al, 1995). Desde 2008, los índices de captura en el suroeste de Nueva Escocia han ido disminuyendo (ICCAT, 2014).

Las almadrabas, que habían sido abundantes en la Bahía de Cabo Cod, pescaron cantidades importantes de atunes en los años de abundancia, pero la pesquería se terminó en 1975. Los operadores de los diferentes tipos de embarcaciones de pesca comercial, tales como barcos de langosta y pequeños arrastreros, de vez en cuando, y de forma secundaria a su actividad normal, pescaban atún rojo con arpón o línea de mano , durante aquellos los períodos en que el atún se encontraba fácilmente (Mather et al, 1995).

La pesquería de cerco de la costa este de Estados Unidos, empezó en 1958 en la Bahía de Cabo Cod y en sus alrededores. Por aquel entonces, se obtuvieron capturas muy elevadas de atún rojo de tamaño medio. En 1962, la capacidad de carga de la flota se incrementó al comprar buques adicionales, y, entre 1963 y 1964, grandes flotas entraron en la pesquería pescando atún pequeño y mediano (Mather et al, 1995).

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Figura 14: Zane Grey y su atún rojo «récord mundial» capturado en aguas de Nueva
Escocia (The waterman's Journal, 1924).

Desde 1975, se han impuesto cuotas en estas pesquerías para controlar el número de peces grandes capturados cada año, y para evitar la captura de peces pequeños. En 1975, la captura registrada por los artes de pesca a mano (arpón, línea de mano, y caña y carrete) fue de 2277 peces (693,5 toneladas), con un peso medio de 305 kg. Para el cerco, la captura registrada fue de 1017 peces (267,2 toneladas), con un peso medio de 263 kg (Aloncle et al 1976).

Después de alcanzar en 2002 el nivel más alto desde 1979 (2014 t), las capturas (desembarques y descartes) de los buques estadounidenses que faenan en el Atlántico noroccidental cayeron precipitadamente entre 2003 y 2007. Estados Unidos no alcanzó su cuota entre los años 2004 y 2008, pescando 1066, 848, 615, 858 y 922 t, respectivamente. Sin embargo, en 2009 pescó su cuota total de 1.273 t. Desde entonces, las capturas se han mantenido en torno a 900 t, con 915 y 659 t para 2012 y 2013, respectivamente (ICCAT, 2014).

En el Caribe y en el Golfo de México, el atún rojo se pesca de forma deportiva, y de forma profesional con palangre (Mather et al, 1995).

En 1960, Japón desarrolló la pesquería de palangre en aguas oceánicas del Atlántico occidental. A partir de 1962, los palangreros japoneses se dedicaron a pescar atunes de gran tamaño frente a Brasil. Esta pesquería, junto al cerco de Estados Unidos que pescaba juveniles, fue la razón por la cual la captura total en el Atlántico occidental

30

alcanzó un máximo de 18.671 t en 1964. Después, las capturas cayeron bruscamente con el colapso de la pesquería de palangre de Brasil en 1967, y la disminución de las capturas de cerco. En los años 1970, volvieron a aumentar a más de 5000 t de promedio, debido a la expansión de la flota palangrera japonesa en el Atlántico nororiental y en el Golfo de México, y al aumento del esfuerzo del cerco que, empezó a dirigirse a peces más grandes para el mercado de sushi y sashimi (ICCAT, 2014).

Actualmente, el número total de buques japoneses dedicados a la pesca de atún rojo en el Atlántico occidental, se ha reducido de más de 100 buques a menos de 10. Las capturas japonesas han fluctuado entre 300 y 500 t, desde 2002, mientras que las capturas en 2012 y 2013 fueron de 289 y 317 toneladas, respectivamente (ICCAT, 2014).

En general, la captura total para el Atlántico occidental (Figura 15), incluyendo descartes, se ha mantenido relativamente estable desde 1982, debido a la imposición de cuotas. El nivel de desembarques más alto, desde 1981, se alcanzó en 2002 con 3319 t. Después, las capturas disminuyeron de manera constante a un mínimo de 1638 t en 2007, y luego aumentaron de nuevo en 2008 y 2009 a 2000 y 1980 t, respectivamente. La captura total en 2013 fue de 1484 t (ICCAT, 2014).

Figura 15: Capturas históricas de atún rojo del Atlántico occidental, en comparación
con los niveles de TAC acordados por la Comisión (ICCAT, 2014).

b. En el Atlántico oriental y el Mediterráneo

La pesca del atún rojo T. thynnus ha ocurrido en el Mediterráneo desde milenios antes de Cristo o incluso antes. En esa época los fenicios, y luego los romanos, establecieron pesquerías separadas dirigidas al atún rojo, bonito y sardina, alrededor del Mediterráneo occidental. Poetas y filósofos griegos y romanos, como Aristóteles y Plinio el Viejo, dieron extensas descripciones de las pesquerías del atún rojo en el Mediterráneo (Mather et al, 1995; Fromentin y Powers, 2005; Deletre, 2010). La pesca y la

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comercialización del atún constituyeron una base económica importantísima en la antigüedad, y de ello es prueba el hecho que el atún sea usado en las monedas fenicio-púnicas (Figura 16). En ese momento, los pescadores utilizaban principalmente líneas de mano y diversas variedades de redes de cerco, particularmente el cerco de playa. Entre los siglos XVI y XiX, el cerco de playa fue sustituido por las almadrabas (Ravier y Fromentin 2001). Las almadrabas y el cerco de playa se utilizaron a lo largo del estrecho de Gibraltar y el Mediterráneo, y fueron las primeras pesquerías industriales en esta área (Fromentin y Powers, 2005).

Figura 16: Moneda de Gades del siglo III a.C ( Lafritada.Wordpress.com, 2013).

Ravier y Fromentin (2002) analizaron una serie de datos de varios siglos (empezando en el siglo XVI) de capturas de atún rojo en almadrabas. La producción anual se estimó en 7000 a 25000 toneladas. A partir de principios del siglo XX, hubo una reducción en la eficiencia de las almadrabas. Hasta ese momento, la pesca de T. thynnus se había producido principalmente en el Mar Mediterráneo y en la bahía Ibero-marroquí, aunque durante el siglo XIX su explotación se había ido expandiendo progresivamente. De hecho, durante la mitad del siglo XIX, surgió una pesquería de línea de mano dirigida a los juveniles en el Golfo de Vizcaya (Fromentin y Powers, 2005). Ésta fue la pesquería más importante en el Atlántico oriental dirigida a atún rojo pequeño. En 1860, la crisis de la pesquería de sardina, hizo que los franceses también se trasladaran a esta zona a pescar atún rojo con curricán (Mather et al, 1995). En las aguas de Noruega y Kattegat (Dinamarca), y desde los años 1930, el atún rojo se capturaba con arpón y caña, pero la introducción del método de cerco (Figura 17) a finales de los años 1940 hizo incrementar en gran medida la captura (Meyer-Waarden, 1959). Estas flotas nórdicas crecieron rápidamente, de tal manera que su producción superó la de las pesquerías de almadraba tradicionales durante los años 1950, alcanzando 16.000 toneladas / año (Figura 18). Pero, a partir de 1962, la captura disminuyó a 2.500 toneladas o menos al año, hasta que el stock colapsó en 1985 (Fromentin y Powers, 2005).

La pesquería alemana en el Mar del Norte se realizaba con línea de mano, y a veces era facilitada por un sistema de electrocución (Meyer- Waarden 1951). Los desembarques alcanzaron un máximo de 1286 toneladas en 1957, pero cayeron a 194 toneladas en 1962 (Tiews, 1975). Después, la pesca fue abandonada por falta de peces. Una

32

pesquería danesa similar capturó de 800 a 2100 toneladas entre 1950 y 1955, pero se convirtió en insignificante a partir de 1959 (Mather et al, 1995).

Entre los años 19 47 y 1949, se introdujo el método de cebo vivo en España y Francia. En esa época, los desembarques variaron entre 1000 y 1500 toneladas, para luego elevarse a entre 2700 y 5500 toneladas de 1949 a1959. A partir de los años 1960, las capturas cayeron bastante (Mather et al, 1995).

En las proximidades del Cabo Espichel (al sur de Lisboa), Portugal, también se pescaban atunes pequeños a finales de verano y principios de otoño con curricán (Mather et al 1995).

Figura 17: Captura de cerqueros Noruegos (derecha: 1926; izquierda: 1959). (Instituto
Noruego de Investigación Marina, 2014).

Figura 18: Evolución de las capturas en Noruega y Brasil entre 1930 y 2000
(Fromentin y Powers, 2005).

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En la costa oeste de Marruecos también se pescaban atunes rojos pequeños con anzuelo, cebo vivo, y cerco. A mediados de los años 1960, las capturas llegaron a las 2000 toneladas, pero han caído a menos de 1000 toneladas desde entonces (Mather et al, 1995). Además, el atún rojo se pesca con cebo vivo en Madeira, Azores y en las islas Canarias (IEO, 2008).

La importancia del mercado de sushi-sashimi japonés durante los años 1980 indujo a un rápido desarrollo de nuevas y potentes flotas, especialmente en los países mediterráneos. Los cerqueros franceses, en 1998, eran el doble de largo y cuatro veces más potentes que los de 1970. Estos barcos incluyeron potentes equipos de posicionamiento y búsqueda, tales como radares de aves, sirenas, sonares y aviones. Por otra parte, la introducción reciente de las nuevas tecnologías de almacenamiento (como los buques de transporte con sistemas de ultra congelación) y de las jaulas de engorde, modificaron de forma impresionante las estrategias y la eficiencia de la pesca. Así pues, las zonas de pesca que se habían limitado a áreas específicas a lo largo de algunas costas hasta mediados de 1980 (p. ej., el Golfo de León, los mares de Liguria, Jónico y Adriático), se expandieron por toda la cuenca occidental a finales de los años 1980 y principios de los 1990, y más recientemente por las cuencas central y oriental. De este modo, actualmente, y por primera vez en toda su historia, el atún rojo se explota en todo el Mediterráneo (Figura 19), e incluso en zonas de alta mar (Fromentin y Powers, 2005).

Figura 19: Distribución de las pesquerías de atún rojo en el Mediterráneo entre 1989 -
2012 (Cermeño et al, 2015).

Desde mediados de los años 1990 hasta el año 2007, las capturas de atún rojo en el Atlántico oriental y en el Mediterráneo no fueron declaradas en su totalidad. Este incumplimiento de los TACs agravó el problema del aumento de capturas, ligado a la introducción de la pesquería de cerco, y fue una de las causas de la disminución de la población durante ese período. Basándose en el número de buques que operaban en el Mediterráneo en ese período, se estima que las capturas eran del orden de 50,000 a 61, 000 toneladas al año, es decir, el doble del TAC permitido (ICCAT, 2013).

Las medidas de gestión recientes, han afectado de forma significativa al índice de captura por unidad de esfuerzo (CPUE), a través del cambio de patrón de explotación, la duración de la temporada de pesca y la talla mínima (ICCAT, 2014).

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Según los últimos resultados publicados por ICCAT (2014), las CPUEs de las almadrabas marroquíes y españolas muestran grandes fluctuaciones, con períodos de elevados índices de captura, en los años 1980, finales de los 1990 y principios de los 2000, y otros períodos de capturas más bajas, a mediados de los años 1990 y de los 2000 (Figura 20).

Figura 20: Indicadores de la pesquería (CPUE) de las almadrabas marroquíes y
españolas (ICCAT, 2014).

Desgraciadamente, en 2013 y 2014, no se les permitió el acceso a las almadrabas españolas a los observadores, así pues no se ha podido disponer de los datos de aquellos años (ICCAT, 2014).

En cuanto a las almadrabas de Cerdeña, los índices han mostrado un aumento en las capturas de los últimos años (ICCAT, 2014).

Los índices de captura de los cerqueros españoles, que operan en la zona de Baleares, indican un fuerte incremento en los últimos tres años. Además, se han observado cambios en la composición de tallas de la captura, que puede ser debido a los cambios en la temporada de pesca (ICCAT, 2014).

Las prospecciones aéreas, que cubren el noroeste del Mediterráneo, parecen indicar que la abundancia de juveniles se ha triplicado o cuadruplicado entre 2009 y 2012, en comparación al período 2000-2003 (ICCAT, 2014).

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Para la pesquería de cebo vivo, últimamente ha sido difícil actualizar su índice de CPUE, ya que la mayoría de los barcos españoles vendieron sus cuotas a otras pesquerías en 2012 y 2013 (ICCAT, 2014).

Los índices de captura de los palangreros japoneses dirigidos a peces grandes en el Atlántico oriental (sur de 40° N) y en el Mar Mediterráneo (Figura 21), mostraron recientemente un aumento, después de una disminución general desde mediados de los años 1970 (ICCAT, 2014).

Estos índices no han podido ser actualizados desde 2009, ya que la flota no ha operado en el Mediterráneo ni en el Atlántico oriental en los últimos años. Las reducciones de la cobertura espacial de estos palangreros y del número de buques, han sido en respuesta a los reglamentos de gestión de ICCAT. En cambio, la información sobre los palangreros japoneses dirigidos a peces de tamaño medio y grande en el Atlántico nororiental está disponible desde 1990, y sus índices de captura fueron actualizados para el año 2013 (Figura 21). Estos índices han mostrado una fuerte tendencia al aumento en los últimos 3 años (ICCAT, 2014).

Figura 21: Indicadores de la pesquería (CPUE) de los palangreros japoneses en el
Atlántico oriental y Mediterráneo, y en el Atlántico nororiental (ICCAT, 2014).

Las capturas declaradas del 2008 hasta el 2013, utilizadas en la última evaluación de ICCAT (2014), fueron de 23,849 t, 19,751 t, 11,148 t, 9,774 t, 10,852 t, y 13,133 t, respectivametne, para el Atlántico oriental y Mediterráneo, de los cuales 16,205 t, 13,066 t, 6,835 t, 5,790 t, 7,019 t, y 9,016 t fueron declaradas para el Mediterráneo para esos mismos años (Figura 22).

36

Figura 22: Capturas declaradas para el Atlántico oriental y el Mediterráneo desde 1950
hasta 2013 y estimación realizada por el SCRS de las capturas no declaradas desde 1998
hasta 2007 (ICCAT, 2014).

2.2.Economía del sector

El sistema moderno de producción de atún rojo es similar a un proceso industrializado que utiliza altos niveles de nueva tecnología, capital y energía para producir una mercancía destinada a los mercados de lujo. El atún rojo del Mediterráneo se ha convertido en un símbolo en los países núcleos, en particular Japón, donde un reciente fenómeno social ha creado un valor alto para una especie que era, en muchas partes del mundo, hasta entonces poco considerada.

2.2.1. Actores principales del sector

El sector de atún rojo se caracteriza por un alto nivel de integración vertical entre las empresas de pesca y de procesamiento. Los mercados europeos más importantes para el atún son España, Alemania, Francia y el Reino Unido (Agritrade, 2011).

a. Las granjas de engorde

El engorde del atún rojo ha crecido en el Mediterráneo en 1997. Esta actividad se convirtió en el principal destino del atún capturado, que se transporta por cerqueros a las granjas (Figura 23) donde es engordado mediante jaulas flotantes arrastradas por remolcadores especializadas, a una velocidad de 5 km/h. Este atún se alimenta de pequeño pescado congelado (sardinas, anchoas, arenque) durante cinco a nueve meses para llegar a la calidad organoléptica requerida por los japoneses. El aumento de peso durante el engorde varía entre 15% y 40%. Existen, en el Mediterráneo, alrededor de 70 estructuras de engorde de atún rojo, que se encuentran princip almente en Italia, España, Turquía, Croacia y Malta (Selle y Ton, 2013).

37

Figura 23: Transporte de atún a la jaula de engorde (Foto por M. Deflorio).

Los principales actores, en el Mediterráneo, han sido las empresas japonesas «Mitsui and Company. Ltd» y «Mitsubishi Corporation», así como la empresa española «Ricardo Fuentes e Hijos S.A». Las empresas japonesas son de las empresas transnacionales más grandes y tienen actividades en varios sectores. La firma española (Fuentes Group) es el mayor productor, procesador y distribuidor de productos de atún en el Mediterráneo (Bregazzi, 2005).

En 2008, 16 granjas fueran suministradas con el atún rojo, con una capacidad total de alrededor de 20 000 toneladas. La mitad de la producción mundial de atún rojo engordado en 2000, estaba en el Mediterráneo (Miyake et al, 2003). Después de cinco años la producción triplicó. Este crecimiento continuo y la capacidad de producción en el Mediterráneo se duplicó después de 2005 (ICCAT 2008).

Las empre sas contratan aproximadamente 40 empleados/granja, para mantenimiento, engorde y preparación del atún después de su sacrificio. El número de puestos de trabajo varía en función de la estacionalidad del negocio: con la llegada del atún en la granja o el sac rificio, es probable contratar más empleados temporales. En general, el número de puestos de empleo directo ofrecidos (Tabla 6), entre captura y engorde del atún rojo, es de 1944 puesto (Selle y Ton, 2013).

Tabla 6: Número de pue stos de empleo generados por el engorde de atún rojo en el
Mediterráneo (ECORYS, 2010)

In FTE

Fleet (inc. Traps)

Farms

Total

Direct employment

1518

427

1944

Upstream indirect employment

150

810

960

Downstream indirect employment

Not significant

Not significant

-

Total

1668

1237

2904

 

38

b. Las empresas Japonesas

Las compañías japonesas están muy involucradas en el mercado del atún rojo desde su captura hasta su llegada a Japón. La empresa «Mitsubishi Corporation» posee acciones en los buques, así como filiales internas de engorde y de importación. Gracias a su disposición de una red compleja de casas de comercio, importadores, procesadores, mayoristas y minoristas, la empresa controla el 40% del mercado de atún rojo en Japón, más de la mitad del mercado mundial, y mantiene acciones en términos equivalentes al consumo de un año en Japón (Greenpeace 2010). La empresa «Maruha», también, tiene una participación importante en la red de comercialización del atún rojo, ya que cuenta con al menos cinco cerqueros que faenan en el Mediterráneo, y cinco palangreros para asegurar un suministro regular anual del recurso (FAO, 2010; Selle y Ton, 2013).

En los años 1980, el Grupo «Fuentes» comenzó a colaborar con estas multinacionales y en 1996, el grupo español, empezó a desarrollar granjas de atún en el Mediterráneo con la ayuda de capital japonés (Longo, 2011).

Varias otras estructuras a escala nacional e internacional, también, suelen intervenir en el sector económico del atún rojo. En efecto, las organizaciones intergubernamentales, las ONGs, las medias de comunicación, el consumidor, son todos actores que entran en juego en varias etapas del proceso económico.

2.2.2. Mercado

Antes del «Boom» del mercado de atún rojo, T. thynnus fue una especie de poco interés y tenía un valor relativamente bajo en comparación con otras especies de atún. En el Atlántico occidental, el atún rojo fue capturado solo por pescadores recreativos, ya que los pescadores profesionales le consideraron como una molestia porque se alimenta de las especies objetivos de sus pesquerías (Safina 1998).

En Sicilia, fue una comida tradicional y de temporada que forma parte de la dieta de las comunidades costeras. Varios platos de atún rojo se consideraron como "povera cucina" o la comida de los pobres. En los mercados occidentales, estaba destinado a alimentar mascotas. Incluso en Japón, las partes grasas del atún rojo se consideraban indeseables o no comestible. De hecho, el vientre graso, ahora conocido como el elogiado «toro» (Figura 24), fue arrojado con frecuencia para gatos. (Longo, 2011; Issenberg, 2007).

Cuando la distribución de la cadena de frío fue bien establecida en los años 1940 y 1950, el consumo de sashimi y sushi se extendió por todo Japón. El mercado creció rápidamente sobre todo después de la creación de cadenas de congelación super-frío. En el período posterior a la guerra, especialmente por los años 1970 y 1980, con una nueva apreciación por su alto contenido de grasa, el «toro» surgió como un alimento de lujo en Japón. El gusto por el sashimi llegó hasta Europa y América del Norte, debido a la preferencia de la gente por la comida más saludable (FAO, 2010).

Varios factores permitieron la expansión rápida y la globalización del mercado. En primer lugar, debido al alto precio del atún rojo, transportarlo fresco con aviones a los mercados de alto valor se convirtió en económicamente viable. En segundo lugar, las

39

nuevas tecnologías de almacenamiento y congelación, permitieron la conservación de la calidad del atún. Otras tecnologías de producción como el engorde crearon una nueva forma de agregar valor al atún rojo y producir sushi de calidad (FAO, 2010). Las subvenciones europeas pagados en los últimos años para la industria del atún rojo también jugaron un papel crucial en la expansión de la capacidad en este sector, tales como la construcción de nuevos buques o la modernización de la flota existente. Cerca de 100 millones de euros en subvenciones fueron concedidos a las flotas europeas autorizados a capturar atún rojo entre 1993 y 2007 (Longo, 2011).

Figura 24: Despiece de la parte ventral "Toro" del atún rojo (Photo por Koji
Sasahara/Associated Press).

El atún rojo congelado se transporta principalmente por buques congeladores (Figura 25), pero la mayor parte del pescado fresco se transporta por vía aérea. El transporte aéreo se inició en los años 1960 cuando el atún capturado por trampa en Magnolia Bay, Canadá, fue trasladado en avión a Japón. El precio del atún rojo del Atlántico en el mercado de Tsukiji, en 1980, osciló entre US $ 100 a US $ 300 por kilo, así pues el coste del transporte aéreo estaba justificado. El primer transporte aéreo a gran escala era del atún capturado cerca de Nueva Inglaterra y transportado desde Nueva York hasta el aeropuerto internacional de Narita. Esta operación estableció una ruta comercial y una tecnología eficiente de envío que implica envolver el pescado con láminas de plástico grandes y embalarlos con hielo en una caja de cartón. Más tarde estas técnicas se aplicaron en muchos otros lugares, como España y Francia, para el atún rojo del Atlántico; Australia para el atún rojo del Sur (T. maccoyii); Singapur, Yakarta (Indonesia) y Bangkok (Tailandia) para el patudo (T. obesus) y el rabil (T. albacares); y, más recientemente, Tijuana (México) para el atún rojo del Pacífico (T. orientalis) engordado (Miyake et al, 2010).

El engorde del atún rojo el Atlántico comenzó como una actividad importante en España y se extendió por todo el Mediterráneo. En respuesta a la oferta y la demanda, el pescado estaba desembarcado, desangrado, procesado (generalmente eviscerados y sin branquias), súper-congelado (-60 ° C) y enviado a Japón por vía marítima o aérea para

40

llegar al mercado japonés en 48 hora s. Casi todos los atunes engordados en el Mediterráneo se exportaron al mercado japonés hasta 2007. Desde entonces, los costos de producción aumentaron debido al aumento de los precios de la mano de obra y del cebo. Además, el precio pagado por el mercado japonés cayó, frente al aumento del valor del euro. Como consecuencia, la actividad de cultivo en los países desarrollados, como España e Italia ganó muy poco. Al mismo tiempo, México comenzó a engordar el atún rojo del Pacífico, con un costo de producción más bajo y llegó a ser muy competitiva con los productos europeos en el mercado japonés. Como resultado, una parte (que se supone que es <5 por ciento a principios de 2008) de la producción de las granjas en el mediterránea ha sido vendida en el mercado e uropeo, sobre todo en España, Francia, Italia, el Reino Unido e Irlanda (FAO, 2010).

Figura 25: Buque atunero congelador "Tamara" ( rutapesquera.com).

Los precios, en yenes, del atún rojo del Atlántico congelado (más representativos de los precios del atún de granjas) han aumentando desde principios de 2006, mientras que el precio en euros se ha mantenido estable o ha aumentado a un ritmo mucho menor (Figura 26). En cualquier caso, las granjas europeas no pudieron apro vechar este incremento en el precio en Japón. Desde finales de 2008, el dólar australiano perdió gran parte de su valor frente al yen resultando en importaciones a bajo precio del atún rojo del sur en el mercado japonés y mayores beneficios para los austra lianos (Miyake et al, 2010).

En resumen, el mercado es apoyado por la producción europea que se exporta a un valor promedio de € 176,1 millones a los mercados no comunitarios (Tabla 7). Japón, es el principal país solicitante que controla el mercado y cre a un valor añadido al producto. Los otros mercados son mínimos y tienen muy poca influencia sobre los flujos económicos internacionales ( Selle y Ton, 2013).

41

Figura 26: Precio promedio mensual (en yen) por kilo de atún rojo en e l mercado de
Tokyo (FFA, 2009).

El atún rojo congelado, que viene principalmente de las granjas de engorde, domina las exportaciones con 85% del total (en términos de cantidad). Los métodos de procesamiento varían según el mercado objetivo y la valoración del producto en términos de precio/kg. (ECORYS, 2010).

Tabla 7: Valor de las exportaciones de atún rojo por Malta, España e Italia, en millones
de euros (COMEXT, 2009).

 

2005

2006

2007

2008

Average

2005-2008

%

Average

Total extra-EC

135 066

154 894

217 664

196 778

176 100

100%

Japan

128 446

148 799

198 820

163 523

159 897

91%

USA

5 882

5 436

7 257

12 201

7 694

4%

Panama

0

0

0

13 429

3 357

2%

Croatia

78

0

5 606

2 017

1 925

1%

South Corea

0

0

2 733

4 702

1 859

1%

Other

660

658

3 248

907

1 368

1%

 

42

Figura 27: Distribución del volumen de negocio por segmento para los países
exportadores de la UE (ECORYS, 2010).

Los países más exportadores, son los que detienen las granjas de engorde. Malta, España e Italia dominan este sector en Europa, con un valor total de exportación de180 millones de euros para 2008 (Selle y Ton, 2013).

La distribución del volumen de negocio entre los estados europeos indica el predominio de Malta con 41% (88 millones de euros). La siguiente es España (Figura 27) con sus cerqueros y granjas de engorde, que representan 32% del volumen de negocios (70 millones de euros). (ECORYS, 2010).

En general, las industrias de atún rojo generaron un volumen de negocios mínimo de 215 millones de euros en 2008. Las dos actividades más lucrativas son la industria de engorde y la pesquería del cerco (Figura 28). Estas dos actividades representan 82% del volumen de negocio del sector (ECORYS 2010). Este segmento de la industria apoya la importación de productos de alto valor añadido al mercado japonés (Selle y Ton, 2013).

Figura 28: Distribución del volumen de negocio por segmento (ECORYS 2010).

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2.2.3. Sistema de comercialización y decisión de precios

Los mercados portuarios, donde se hace el desembarque, son generalmente dirigidos por los gobiernos locales o las cooperativas de pesca. El pescado descargado en el puerto se vende localmente a través de subastas o se prepara y se envía a los mercados centrales (Figura 29). Algunos atunes se venden directamente (sin pasar a través de subastas) a un mayorista o, a veces, a un minorista de gran escala. El mercado mayorista central es el punto focal de todo el sistema (Bestor, 2007).

Figura 29: Mercado central de Tokio (Bestor, 2007).

Las subastas se llevan a cabo, en el caso del atún, pescado por pescado. Sólo compradores mayoristas están autorizados a participar. Se les dan la oportunidad de examinar la calidad del pescado antes de empezar la subasta y en este punto cada pez se marca para mostrar su peso, donde fue capturado y por quién fue capturado. Los mayoristas llevan inmediatamente el pescado comprado a sus puestos de venta y lo cortan en varios trozos para vender a los minoristas (Figura 30). Algunos mayoristas también funcionan como minoristas o dirigen cadenas de restaurantes. En efecto, los grandes restaurantes y bares de sushi van directamente a los mercados centrales y compran pescado a los mayoristas, saltando los minoristas (Miyake et al, 2010).

La mayor parte del pescado fresco es traído por los pescadores costeros que desembarquen en el mercado portuario y luego transportado por camión al mercado central. Algunos pescados frescos llegan de puertos extranjeros por vía aérea y luego se transportan en camión desde el aeropuerto. Estos atunes son más propensos a ser vendidos a través de las rutas tradicionales (Figura 31), es decir, de subastas a mayoristas y minoristas (Miyake et al, 2010).

El atún rojo congelado importado se descarga, por el importador, en los súper congeladores en las áreas de almacenamiento. Los peces capturados por los palangreros domésticos se descargan directamente en el puerto de origen y se colocan en el

almacenamiento o se transbordan por buques congeladores de carga. Tradicionalmente, los propietarios de palangreros se ocupan de la venta de su pescado, sacándolo del almacenamiento y ofreciéndolo en las subastas. Algunos compradores financian la actividad pesquera de los palangreros domésticos y acuerdan comprar toda la captura a un precio prenegociado

Figura 30: Trozos de atún rojo preparados por los mayoristas.

Otras cadenas de marketing directo aparecieron, cuando los vendedores y comerciantes evitaban las subastas y vendieron directamente a los minoristas de gran escala y los supermercados. De esta manera, los minoristas tenían cada vez más poder de controlar el precio, y por lo tanto reducirlo para los consumidores (FAO, 2010).

Figura 31: Sector comercial del atún rojo del Atlántico (FAO, 2012).

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Una vez transportado a Japón, el precio del atún rojo procedente de países europeos (incluyendo el costo de transporte, que será mayor si se transportan por vía aérea, y los precios de seguros de barco) alcanzan al menos 21 € / kg (en 2008) en la frontera (Tabla 8). El precio final se define de acuerdo a la calidad del pescado, su capacidad en grasa, y algunos factores determinados por los compradores japoneses. El precio final promedio es de alrededor de 30 a 35 € / kg (Selle y Ton, 2011).

Tabla 8: El precio promedio por kilo de atún rojo procedentes de países de la UE a la
frontera japonesa (FAO, 2010).

€/Kg CIF

2006

2007

2008

Fresh BFT

19.88

19.50

21.63

Frozen BFT

16.77

17.05

21.16

 

La diferencia entre los precios de la subasta y los precios al por menor es significante. Por ejemplo, el pescado vendido en una subasta por 1 200 yenes por kg podría ser vendido por un minorista por 3 000 yenes /kg. Sin embargo, el precio no es directamente comparable. Además, los minoristas citan una amplia gama de precios para el mismo pescado en función de la porción. Dependiendo de la calidad, el atún rojo fresco puede costar desde 200 yenes por kg hasta 20 000 yenes por kg en un día determinado. Esta amplia gama de precios es típica del mercado japonés por su fuerte enfoque en la calidad del producto. Los precios más indicativos son los de la subasta en el mercado central de Tokyo «Tsukiji» (FAO, 2010).

Los precios y suministros ambos pican entre diciembre y enero, lo que refleja la alta demanda durante las festividades de Año Nuevo en Japón. El atún es un elemento imprescindible en esta época del año y la gente tiende a gastar mucho en compras. Cada año, el primer sábado de enero, Japón hace una gran declaración a la comunidad pesquera mundial, poniendo un precio exorbitante en la cabeza de un solo atún rojo (Figura 32).

En 2012, Kiyoshi Kimura (Figura 33), el dueño de una cadena de restaurantes de sushi japonés, pagó $ 736 000, un precio récord mundial en el momento, por el primer atún rojo de 2012 en el mercado Tsukiji. Ese pez pesaba 593 libras. Kimura pagó $1.76 millón por el primer atún, que pesaba 489 libras, en 2013. Pero, en 2014, Tsukiji se escapó a la tradición y vendió su primer atún a Kimura, una vez más, por tan sólo $ 70.000 (Narula, 2014).

Cuando las ventas directas de los pescadores a las grandes cadenas de distribución e a los mayoristas comenzaron a sustituir a la subasta, una revolución de precios se produjo. En primer lugar, los minoristas pequeños (pescaderías) empezaron a desaparecer a medida que más gente comenzó a comprar pescado en los supermercados. Como consecuencia, las decisiones de precios no se tomaron según la subasta sino más bien por los mayoristas y minoristas de gran escala. En segundo lugar, los beneficios de los minoristas fueron severamente restringidos. En la actualidad, la estrategia competitiva de los pequeños minoristas es ofrecer pescado de alta calidad a un precio mayor. Los

precios de venta a los supermercados actuales son sólo un 20 % más que el precio en la lonja (Miyake et al, 2010).

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Figura 32: Precios del primer atún en la subasta por año (Narula, 2014).

Figura 33: Kiyoshi Kimura despiezando su atún en el 2013 (Reuters, 2013).

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2.2.4. Procesamiento y valorización del producto

La mayoría de los suministros de atún rojo se venden en los mercados centrales de la ciudad como Tsukiji a través de subastas. Estos peces se encuentran eviscerados y sin branquias y se preparan para que los subastadores puedan examinar su calidad. Cuando los palangreros capturan el atún, primero lo sangran cortando los vasos sanguíneos caudales y / o las branquias. A excepción de los peces muy grandes, la mayoría de los atunes tienen sus branquias, vísceras y aletas removidas. El pescado se mantiene en agua de mar helada durante un período corto para evitar el aumento de la temperatura corporal antes de ser congelado a través un método de chorro de aire. Los palangreros de pesca fresca mantienen los atunes en pozos de hielo con agua de mar helada, ocasionalmente envueltos en bolsas de plástico (Miyake et al, 2010).

Desde finales de 1980, un nuevo sistema se ha introducido, principalmente para el atún rojo del Atlántico. En efecto, cuando los compradores en puerto, exportadores, se dan cuenta que el atún es de calidad inferior a lo exigido (sobre todo en el área mediterránea, donde, por ejemplo, los peces son demasiado pequeños o demasiado pobres para el mercado japonés), cortan solamente la carne del vientre que es la parte más valorable en cualquier mercado japonés. El resto del pescado se vende en el mercado local. Las granjas también venden la carne del vientre por separado del resto de la carne. Cuando se retira la carne del vientre, el resto de la canal se procesa en productos vestidos, bloques o filetes (Miyake et al, 2010).

El cambio más reciente en el procesamiento de sashimi es que algunas empresas han comenzado a preparar porciones envasadas diseñados para atraer a los consumidores (Figura 34) de supermercados minoristas. Estas porciones se preparan a veces en los países, en desarrollo, cercanos a los puntos de desembarque con mano de obra de bajo costo. Esta práctica ahorra los gastos de envío, ahorra costos de mano de obra en Japón, ofrece productos más convenientes para la manipulación, y permite a los comerciantes de aumentar las ganancias mediante la venta de productos directamente a los minoristas saltando los pasos intermedios en la cadena de suministro. La mayoría de la captura de atún y todo el atún importado (frescos, refrigerados y congelados) se consideran para ser consumidos como pescado fresco (principalmente como sashimi), pero ya que las importaciones pueden incluir peces picudos algunas de las importaciones pueden ser consumidos en formas cocidas o procesadas (por ejemplo, surimi de salchichas de pescado). Estas formas cocidas pueden consistir en: cocinado con salsa de soja y azúcar con fines de conservación; teriyaki; y cocinado con verduras en la sopa. Recientemente, el consumo de las cabezas, vísceras y ojos es cada vez mayor. Además, los cuellos están volviendo populares como un elemento a la parrilla. En muchos puertos de desembarque, en lugares como la provincia china de Taiwán, la República de Corea, Tailandia e incluso España, las cabezas, ojos y cuellos se exportan por separado de la carcasa para el mercado japonés (FAO, 2010).

En varias fábricas, el almacenamiento del atún rojo empieza con el despiece o «ronqueo» (por el ruido que se produce al cortar la parte de la espina principal) de las diferentes partes (Figura 35).

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Figura 34: Varias formas de presentación de Sashimi en el mercado minorista
( Shirokiya.com).

El atún se va despiezando empezando por las vísceras, se le saca las huevas. Luego el mormo y los morrillos y así hasta que no queda ninguna parte aprovechable.

Después del despiece se lleva a cabo la salazón del pescado, en pilas (Figura 36) que recuerdan a las piletas halladas en las factorías fenicio-púnicas y romanas (La fritada, 2013).

Figura 35: Diferentes partes aprovechables del atún rojo (HERPAC, 2013).

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Figura 36: Pilas de salazón del atún (derecha: sistema fenicio- púnico)
( Lafrritada.Wordpress.com, 2013).

Después de este proceso viene el empaquetado, con máquinas que colocan el papel film y el envasado en latas o tarros de cristal. El atún rojo se hace también ahumado o secado. Por los diferentes productos (latas, banderillas de atún y queso, lomos con aceite...) pasan por el embalaje (Figura 37), para dejarlos ya dispuestos para su comercialización (La fritada, 2013).

Figura 37: Varios productos de atún rojo en el mercado español
(HERPAC, 2013).

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2.2.5. Etiquetado y trazabilidad en la Unión Europea (UE)

Como parte de las medidas para gestionar de forma sostenible el atún rojo del Este, ICCAT adoptó en 2007 un programa de documentación de capturas para el atún rojo (DCA), que debe acompañar a los productos de atún rojo desde la captura hasta su comercialización. Cada DCA se compone de diferentes secciones (captura, transferencia, engorde, sacrificio, comercialización) que deben ser cumplimentadas cada una de ellas por los operadores afectados y, posteriormente, ser validadas por sus Estados del pabellón y/o de la instalación de engorde. Mediante la validación, las autoridades del Estado del pabellón confirman que los productos mencionados en cada sección del DCA han sido capturados y transferidos de conformidad con las medidas de conservación y ordenación adecuadas (Figura 38).

Figura 38: Esquema de control en la pesca y comercialización del atún rojo en España
(MAGRAMA, 2014).

Todos los operadores del sector aseguran la trazabilidad del atún rojo capturado, desembarcado y comercializado. En efecto, el pescador está sujeto a estrictas declaraciones de capturas (registro diario de pesca «logbook», documento ICCAT), el comerciante de pescado también tiene un papel que desempeñar para garantizar la trazabilidad de los productos. Por lo tanto, es capaz para cada lote enviado a los clientes, de identificar el origen del atún, es decir, el nombre de la embarcación y la fecha de pesca. Esta trazabilidad está destinada a seguir el sector a través de un sistema de codificación por lotes (lotes capturados, lotes desembarcados, lotes comerciales). Tras

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la recepción del atún, una hoja de registro se elabora, se le asigna un número de lote. Este número de lote se muestra en la etiqueta de pesaje, y en el orden o albarán de entrega (Figura 39). Más allá de sus responsabilidades básicas en materia de salud, el comerciante de pescado también debe cumplir con los requisitos de documentación especificados por las autoridades administrativas responsables del control de la pesca (CNPMEM, 2014).

Figura 39: Etiqueta del Grupo español Balfegó sobre atunes en el mercado de Tokio.
(Foto por A.González/ http://actualidadgastronomica.es).

Por primera vez, en 2009, se ha otorgado la certificación ECOCREST(c) a una pesquería Mediterránea, para dos antiguas almadrabas de atún («Tonnare») en Cerdeña, Italia: la almabraba de Isola Piana y la almadraba de Portoscuso. Esta certificación permite a los consumidores de distinguir este producto en el mercado y tener una garantía firme en lo que concierne el cumplimento de las normas laborales, medioambientales y pesqueras y a la ética en la producción (Di Natale e Addis, 2010).

El reglamento CEE / 1536/92 establece las normas comunes de comercialización para las conservas de atún y de bonito. La denominación de venta que figura en el embalaje de conservas de atún o bonito deberá indicar:

· El tipo de pescado utilizado.

· La forma en la que se comercializa el pescado (entero, en trozos, piezas).

· La designación del medio de cobertura (Figura) utilizado (aceite de oliva, aceite vegetal, etc.)

· La especificidad de la preparación culinaria.

· Los Estados miembros pueden imponer condiciones adicionales para el etiquetado.

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De acuerdo con la regulación CEE / 1536/92, la denominación de venta "en lata de atún o bonito" se puede utilizar sólo para los productos clasificados en los códigos de la nomenclatura combinada (NC) 1604 14 10 y ex 1604 20 70. Deben ser elaborado exclusivamente a partir de una de estas especies: T. albacares, T. alalunga, T. thynnus, T. maccoyii... La mezcla de diferentes especies de peces en el mismo recipiente no está permitida. Sin embargo, las preparaciones culinarias con la carne de atún que implica la desaparición de su estructura muscular pueden contener carne de otros pescados, siempre que la proporción del atún sea al menos un 25% del peso neto (Megapesca, 2005).

Con respecto a los productos frescos, se aplicarán los requisitos adicionales para una información al consumidor. La necesidad de garantizar una información adecuada del origen del producto fue introducida en la UE por el Reglamento CE/104/2000. Sus modalidades de aplicación se definen en el Reglamento CE/2065/2001.Las especies del código CN 03, incluyendo el atún, no pueden ser vendidas al consumidor final sin llevar un etiquetado apropiado que indique (Megapesca, 2005):

· La denominación comercial de la especie (la denominación científica en latín, no es obligatoria).

· El tipo de producción (captura en alta mar, acuacultura...).

· Área de captura.

A partir de enero del 2006, las normas sanitarias de los productos pesqueros están regidas por el Reglamento CE / 835/2004. Las instituciones que producen productos a base de pescado deben ser autorizados para este fin e inspeccionados periódicamente por la autoridad competente del Estado miembro (servicio veterinario, servicio sanitario...). La autorización de la actividad, llamada también «aprobación de salud», se basa sobre la aplicación de un sistema de control interno llamado HACCP (Hazard Analysis and Critical Control Points). Existen también otros reglamentos ligados a los metales pesados, el contenido de histamina, los aditivos colorantes...

Además, la UE ha desarrollado un sistema de reconocimiento de los países terceros autorizados a exportar sus productos a la unión. Estos países deben incluirse en el anexo I o II de la decisión 97/296 de la Comisión (Megapesca, 2005).

2.3.Organización del sector

En zonas donde no hay organización internacional apropiada, el Estado ribereño y los otros Estados cuyos nacionales capturen especies en la región, cooperen para crear una organización regional de pesca. Estas organizaciones son el vehículo principal para la cooperación internacional en el campo de la gestión de stocks compartidos. Partiendo de los acuerdos internacionales, proporcionan un espacio en el que los representantes de los Estados se reúnen para definir las modalidades de gestión de los recursos pesqueros. Las organizaciones regionales de pesca encuentran su legitimidad en el artículo 64 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que establece que «el Estado costero y otros Estados, cuyos nacionales pesquen en la región, especies

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altamente migratorias , cooperarán directamente o a través de las organizaciones internacionales pertinentes para garantizar la conservación de la especie en cuestión y promover su explotación óptima en toda la región, así como en la zona económica exclusiva» (Longo, 2011).

En los últimos años el número de las organizaciones regionales (OR) y su importancia han incrementado de manera significativa (ICCAT, IATTC, CTOI, WCFFC, CCSBT...). Su papel, que se limitó antes en la formulación de consejos sobre la conservación de las especies, se ha extendido a ejercer competencias en materia de gestión y reglamentación de las pesquerías (Longo, 2011).

El atún rojo del Atlántico se gestiona bajo los auspicios de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT). Esta organización se estableció en la Conferencia de Plenipotenciarios, que preparó y adoptó el Convenio Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico, firmado en Río de Janeiro, Brasil, en 1966. Tras el proceso de ratificación, el Convenio entró formalmente en vigor en 1969 (Fromentin y Powers, 2005). Actualmente, la comisión cuenta con 50 partes contratantes y otros partes colaboradores: Bolivia, China Taipei, Surinam y Guyana (ICCAT, 2014).

Los países miembros proporcionan anualmente las estadísticas de captura y esfuerzo de sus pesquerías de atún a la Secretaría de ICCAT, así como los resultados relevantes de su investigación biológica y ecológica. Estos datos son la base para el desarrollo de asesoramiento científico. La evaluación del stock se realiza por el Comité científico Permanente de Investigación y Estadísticas (SCRS) compuesto por científicos nacionales de los estados miembros. La Comisión, a su vez, utiliza los resultados del comité en la negociación de acuerdos vinculantes sobre las medidas de gestión entre los países miembros. La aplicación de estos acuerdos se deja a la autoridad de cada país (Fromentin y Powers, 2005; ICCAT, 2014).

2.4.Gestión actual del recurso

Debido a la disminución en la abundancia del atún rojo del Atlántico, sobre todo en el Atlántico occidental, varios grupos conservacionistas internacionales mostraron su inquietud y Mónaco propuso el listado de T. thynnus en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) en los años 1990. Por ello, ICCAT desarrolló un "documento estadístico", como mecanismo de regulación del comercio de la especie e implementó, después, un plan de recuperación en el Atlántico oeste (Fromentin y Powers, 2005).

2.4.1. Los planes de recuperación

En 1998, ICCAT adoptó un programa de reconstrucción para el Atlántico Oeste en el que la probabilidad de alcanzar el rendimiento máximo sostenible, para el stock reproductor, en 2018 es de 50%. El programa establece que el TAC debe estar alrededor de 2.500 toneladas (+/- 200 toneladas dependiendo de los asesoramientos del SCRS). Para el Atlántico oriental y el Mediterráneo, la Comisión recomendó en 2002 que las capturas no deben exceder 32 000 toneladas para el período de 2002-2006 (Fromentin y Powers, 2005). Pero, en 2006, el Comité Científico de ICCAT tiró la alarma sobre el

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estado del estock del Atlántico oriental y Mediterráneo. Basándose en este aviso, algunos ONGs como el WWF empezaron campañas de sensibilización poniendo presión en la comisión. ICCAT adoptó, entonces, un plan de recuperación sobre 15 años. Este plan, presentado en 2007, contenía más de 50 medidas de conservación, vigilancia y control de las actividades de pesca. Algunas de estas medidas eran una veda de 6 meses para los cerqueros, una talla mínima, la prohibición de utilización de aviones para la pesca, el despliegue de observadores a bordo de los buques y en las jaulas de engorde, y el establecimiento de un documento de captura para garantizar la trazabilidad del producto. En 2007-2008, el comité científico, mostró su insatisfacción con este plan porque no respectaba sus recomendaciones y comentó que era todavía insuficiente. En efecto, las cuotas eran demasiado altas (casi el doble de las recomendadas por los científicos) y había falta de control. Además, la cuestión de la sobrecapacidad, no se abordó. En 2008, ICCAT ha reforzado sustancialmente el plan, sobre todo en términos de control y cierres temporales de pesca. La comisión adoptó también un plan de reducción de capacidad de pesca sobre 4 años. Sin embargo, el TAC se mantuvo en un nivel demasiado alto. Al final, la segunda solicitud de inscripción del atún rojo en el Apéndice I de la CITES, por los científicos, empujó a la Comisión para respectar más las recomendaciones del comité. Por lo tanto, ICCAT decidió en 2009, un TAC de 13 500 toneladas para el año 2010 y la reducción de la temporada de pesca para los cerqueros a un mes (Ifrimer, 2013).

2.4.2. Medidas de control

ICCAT lanzó el documento estadístico para el atún rojo (DEAR) para el atún congelado en 1993 y para el atún fresco en 1994. En el sentido de este programa, cualquier Estado miembro exigirá que todos los productos de atún rojo se acompañen del (DEAR) o de un certificado de reexportación desde su entrada al país. El (DEAR) debe especificar el tamaño del lote, la nacionalidad del barco de pesca, la zona de captura y el tipo de productos. Un documento especial para las granjas de engorde fue introducido en 1999 e implementado desde el año 2000 para distinguir el comercio de atún salvaje del atún de cría (Megapesca, 2005).

ICCAT también recomendó varias medidas de gestión de la actividad acuícola con las cuales la CPC bajo cuya jurisdicción se encuentra la granja se asegurará de que se realiza un seguimiento de las actividades de transferencia desde las jaulas a la granja. Una de las medidas era de grabar mediante cámaras de vídeo en el agua la operación de introducción en jaulas.

Otras medidas comerciales, están definidas por la comisión y consisten en prohibir el comercio interno, desembarques, importaciones, exportaciones, introducción en jaulas para cría, reexportaciones y transbordos de atún rojo del Atlántico este y Mediterráneo que no vayan acompañadas de la documentación precisa, completa y validada como el documento de captura (DCA).

En lo que concierne la pesca, a partir de 2002, las listas públicas de los buques autorizados a faenar, conocidas como listas positivas, se introdujeron. Estas listas son más eficaces que las listas negras de buques de pesca reputados como INN. Son listas abiertas a las Partes contratantes y colaboradoras solamente. Estas listas excluyen los buques pesqueros que navegan bajo pabellón de Estados que no tienen relaciones

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formales con las organizaciones regionales de pesca. Las listas se refieren principalmente a los buques de más de 24 m entre perpendiculares (Megapesca, 2005). La lista positiva de ICCAT cuenta actualmente con 17141 barcos de la CE (ICCAT, 2015).

En la actualidad, la pesca del atún rojo está sujeta a la posesión de un permiso de pesca especial (PPE). En el Mediterráneo, se trata de PPE para los buques de cerco de más de 24m, PPE para los cerqueros de menos de 24 m, y un PPE de cañeros o palangreros para los buques de menos de 18 metros (Deletre et al, 2010).

La Recomendación 06-07 de ICCAT implementó un sistema de seguimiento, llamado VMS, de buques pesqueros de más de 24 m, y a partir del 1 de enero de 2010 esta medida se aplicó a los buques pesqueros de más de 15 m. Para fines de control, la transmisión del VMS de los buques pesqueros de atún rojo autorizados no debería interrumpirse cuando los buques están en puerto a menos que exista un sistema de notificar la entrada y salida de puerto. La Secretaría de ICCAT informa inmediatamente a las CPC sobre los retrasos o la no recepción de transmisiones de VMS y distribuye informes mensuales a todas las CPC con información específica sobre la naturaleza y el alcance de dichos retrasos. Dichos informes son semanales durante el periodo del 1 de mayo al 30 de julio (ICCAT, 2014).

Las operaciones de transbordo de atún rojo en el mar en el Atlántico este y Mediterráneo están prohibidas. Los buques pesqueros sólo pueden transbordar las capturas de atún rojo en los puertos designados de las CPC y mencionados en la lista de ICCAT.

En lo que concierne la actividad de almadrabas, ICCAT estableció un registro de almadrabas autorizadas a pescar atún rojo en el Atlántico este y Mediterráneo. A efectos de esta recomendación, se considera que las almadrabas no incluidas en el registro no están autorizadas a pescar, retener, transferir o desembarcar atún rojo.

Antes del 1 de abril de cada año, cada CPC debe presentar en formato electrónico al Secretario Ejecutivo de ICCAT, la lista (incluyendo el nombre de las almadrabas y el número de registro) de sus almadrabas activas (ICCAT, 2014).

Se introdujeron también programas de observadores locales e internacionales para garantizar el control del sector y proporcionar datos científicos útiles.

· Programa de observadores de las CPC

Cada CPC a través la contratación de observadores, provistos de un documento oficial de identificación, en sus buques y almadrabas activos, tiene que garantizar una cobertura de al menos:

- el 20% de sus arrastreros pelágicos activos (de más de 15 m) - el 20% de sus palangreros activos (de más de 15 m)

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- el 20% de sus barcos de cebo vivo activos (de más de 15 m) - el 100% de sus remolcadores.

- el 100% de las operaciones de sacrificio de las almadrabas.

Las tareas del observador están definidas por ICCAT y consisten generalmente en comunicar informaciones sobre la actividad pesquera (volumen de captura, área de captura, esfuerzo de pesca, pesca ilegal...) y recopilar los datos científicos.

· Programa regional de observadores de ICCAT

Este programa tiene que garantizar una cobertura de observadores del 100%:

- en todos los cerqueros autorizados a pescar atún rojo;

- durante todas las transferencias de atún rojo de los cerqueros;

- durante todas las transferencias de atún rojo desde las almadrabas a las jaulas de

transporte;

- durante todas las transferencias de una granja a otra;

- durante todas las introducciones en jaula de atún rojo en las granjas y

- durante todas las operaciones de sacrificio de atún rojo de las granjas (Figura 40).

Los cerqueros sin un observador regional ICCAT no estarán autorizados a pescar u operar en la pesquería de atún rojo (ICCAT, 2014).

Figura 40: Observador de ICCAT controlando la talla de un atún.
(Foto por Pau Alborna/ 7canibales.com).

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2.4.3. Principales medidas técnicas y de limitación de la capacidad pesquera

Después de la última evaluación del stock, ICCAT mencionó que la aplicación de sus recomendaciones [Recs. 13-07, 12-03, 10-04, 09-06, y las recomendaciones anteriores] se ha traducido claramente en las reducciones de las tasas de captura y la mortalidad por pesca y que las señales positivas del éxito del plan de recuperación y la eficiencia de las medidas de gestión adoptadas persistan. La comisión comentó, también, que, de una parte, el Comité científico tomó nota de que mantener el TAC actual o aumentarlo moderadamente y gradualmente bajo el esquema de gestión actual no debe socavar el éxito del plan. De otra parte, el Comité no estaba capaz de proporcionar a la Comisión un límite superior para el TAC para garantizar el cumplimiento de los objetivos y una explotación sostenible del stock. Y esto debido a las incertidumbres asociadas a la evaluación actual del stock (ICCAT, 2014).

Las principales mediadas de gestión actual para el Atlántico este y Mediterráneo se resumen en los puntos siguientes:

· Ajuste de la capacidad de pesca y de producción acuícola

Las CPC tienen que limitar el número, y el correspondiente tonelaje de registro bruto, de sus buques pesqueros, al número y tonelaje de sus buques que pescaron, entre el 1 de enero de 2007 y el 1 de julio de 2008. Este límite se aplicará por tipo de arte para los buques de captura. Para 2015, 2016 y 2017, las CPC tienen que limitar el número de sus cerqueros al número de cerqueros autorizados en 2013 o 2014. Este ajuste podría no aplicarse a los Estados en desarrollo que demuestren que necesitan desarrollar su capacidad pesquera para utilizar la totalidad de su cuota. Dichas CPC indicarán en sus planes de ordenación su programación de introducción de capacidad pesquera adicional en la pesquería (ICCAT, 2014).

La captura y retención a bordo, el transbordo o desembarque de más de un ejemplar de atún rojo por buque y por día en las pesquerías deportivas y de recreo queda prohibido. La comercialización de la captura esta también prohibida (ICCAT, 2014).

Para las granjas de engorde, cada CPC tiene que limitar su capacidad de cría de túnidos a la capacidad total de las granjas que estaban incluidas en el registro de ICCAT o autorizadas y declaradas a ICCAT en 2008. Además, cada CPC establecerá una entrada máxima anual de atún rojo capturado en estado salvaje en sus granjas al nivel de las cantidades introducidas registradas en ICCAT por sus granjas en 2005, 2006, 2007 o 2008 (ICCAT, 2014).

En lo que concierne las operaciones de transferencia, el patrón del buque de captura o remolcador o el representante de la granja en la que la transferencia en cuestión tenga su origen, tiene que enviar a sus autoridades de la CPC del Estado del pabellón o del Estado de la granja, antes de la transferencia, una notificación previa indicando:

- nombre del buque de captura o granja o almadraba y número de registro ICCAT,

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- hora estimada de la transferencia,

- estimación de la cantidad de atún rojo que se va a transferir,

- información sobre la posición (longitud/latitud) donde tendrá lugar la transferencia y números de jaula identificables,

- nombre del remolcador, número de jaulas remolcadas y número de registro ICCAT, cuando proceda,

- puerto, granja, jaula de destino del atún rojo.

Con este fin, las CPC asignarán un número de autorización único a todas las jaulas (ICCAT, 2014).

El Estado del pabellón del buque de captura, del remolcador o las autoridades de la CPC en la que la granja está ubicada, al recibir la notificación previa de transferencia, no la autorizará si considera que (ICCAT, 2014):

a) el buque de captura o almadraba que declara haber capturado el pescado no dispone de suficiente cuota,

b) la cantidad de pescado no ha sido debidamente comunicada por el buque de captura o la almadraba o no había sido autorizada su introducción en jaula, ni tenida en cuenta para el consumo de la cuota que pueda ser aplicable,

c) el buque de captura que declara haber capturado el pescado no está autorizado a capturar atún rojo o

d) el remolcador que declara haber recibido la transferencia del pescado no está incluido en el Registro ICCAT o no está equipado con un Sistema de seguimiento de buques.

Además, la CPC bajo cuya jurisdicción se encuentra la granja tiene que asegurarse de que se realiza un seguimiento de las actividades de transferencia desde las jaulas a la granja y de introducción en jaulas mediante cámaras de vídeo en el agua (ICCAT, 2014).

· TAC y cuotas

Este año, ICCAT ha decidido de aumentar un 20% la cuota del atún rojo para el stock del Atlántico oriental y Mediterráneo. Los totales admisibles de captura (TAC) se establecerán, entonces, de la siguiente forma: 16.142t para 2015, 19.296 t para 2016 y 23.155 t para 2017, de conformidad con el esquema de asignaciones detallado en la Tabla 9.

59

Además de las cuotas anteriores (ICCAT, 2014):

- Argelia podría capturar hasta 200t, 250 t y 300 t en 2015, 2016 y 2017, respectivamente.

- Turquía podría capturar hasta 50t, 60t y 70t en 2015, 2016 y 2017 respectivamente. -Egipto podría capturar hasta 16t, 20t y 25t en 2015, 2016 y 2017 respectivamente.

- Mauritania podría capturar hasta 5 t para investigaciones cada año hasta el final de 2017.

Unas cantidades determinadas de las cuotas pueden ser transferidas entre: Taipei Chino y Egipto, Corea y Egipto, Corea y Japón.

Tabla 9: Asignaciones de las cuotas para 2015, 2016 y 2017 (ICCAT, 2014).

CPC

Cuota 2015

(t)

Cuota 2016

(t)

Cuota 2017

(t)

%

Albania

39,65

47,40

56,91

0,2506266

Argelia

169,81

202,98

243,70

1,0733333

China

45,09

53,90

64,71

0,2850125

Egipto

79.20

94,67

113,67

0,5006266

Unión Europea

9.372,92

11.203,54

13.451,36

59,2435090

Islandia

36,57

43,71

52,48

0,2311278

Japón

1.345,44

1.608,21

1.930,88

8,5041103

Corea

95,08

113,66

136,46

0,6010025

Libia

1.107,06

1.323,28

1.588,77

6,9973935

Marruecos

1.500,01

1.792,98

2.152,71

9,4811529

Noruega

36,57

43,71

52,48

0,2311278

Siria Túnez Turquía

39,65

47,40

56,91

0,2506266

 

1.491,71

1.791,00

7,8880702

 

785,59

943,21

4,1541604

Taipei Chino

48,76

58,28

69,97

0,3081704

TOTAL

15.821

18.911

22.705

100

 

· Tallas mínimas

El peso mínimo autorizado para las capturas del Atlántico oriental y el Mediterráneo es de 30 kg o una longitud (mínima) a la horquilla de 115 cm.

Se aplicará una talla mínima de 8 kg o 75 cm de longitud a la horquilla, en las siguientes situaciones (ICCAT, 2014):

a) el atún rojo capturado por barcos de cebo vivo y curricaneros en el Atlántico este.

b) el atún rojo capturado en el mar Adriático para fines de cría.

60

c) el atún rojo capturado en el mar Mediterráneo por las pesquerías artesanales costeras para pescado fresco por barcos de cebo vivo, palangreros y buques de liña de mano.

Para los buques de captura y almadrabas que pescan activamente atún rojo podría autorizarse una captura incidental de un máximo del 5% de atún rojo con un peso de entre 8 y 30 kg o con una longitud a la horquilla de entre 75 y 115 cm. Este porcentaje se calcula sobre las capturas totales, en número de peces, retenidos a bordo de dicho buque.

· Temporadas de pesca abiertas

Las épocas de pesca autorizadas y las limitaciones relacionadas están resumidas en la tabla 10.

Tabla 10: Temporadas de pesca en el Atlántico este y Mediterráneo
(ICCAT, 2014).

Arte de Pesca

Época de pesca autorizada

Excepciones

Grandes palangreros pelágicos (más de 24 m)

1 de enero al 31 de mayo

área delimitada por el Oeste de 10° Oeste y Norte de 42° N, así como en la Zona Económica de Noruega (1 de agosto hasta el 31 de enero)

Cerco

26

de mayo al 24 de junio

Zona Económica de Noruega ( 25 de junio al 31 de octubre)

Buques de cebo vivo y curricaneros

1 de julio al 31 de octubre

Las CPC podrán identificar una fecha de inicio diferente de las

temporadas de pesca en el
Atlántico oriental (siempre que mantengan la duración total de la

temporada abierta para estas
pesquerías en cuatro meses)

Arrastreros pelágicos en el Atlántico este

16 de junio al 14 de octubre

-

Otros artes que no están mencionados

Todo el año

-

2.5.Fallos y límites de la gestión del atún rojo del Atlántico

El número de países y empresas que participan en la pesca y el engorde de atún, la complejidad de los circuitos comerciales y la expansión rápida de la actividad hacen de este sector difícil de gestionar.c

2.5.1. La falta de fiabilidad de datos

En un entorno de exceso de capacidad y de altos intereses económicos, es difícil de evitar por completo la subdeclaración de datos y el fraude, sobre todo para un recurso compartido por muchas entidades que tienen intereses divergentes.

61

Si volvemos un poco atrás, la falsificación y la subdeclaración de datos de captura explicó la deterioración del stock en el Atlántico este y el Mediterráneo. Entre los principales palses que pescan con el cerco, Italia, Francia, Turqula y Túnez informaron capturas menos importantes en 2002 o 2003 que, en 1997, mientras que su flota ha crecido tanto en este periodo cuantitativamente y cualitativamente. Por ejemplo, en Francia, en 2006, la flota constaba de 36 atuneros cerqueros. Según las opiniones de pescadores, esta flota deberla pescar un mlnimo de 250 toneladas de atún rojo por barco para que la actividad sea rentable (sin contar la remuneración de la tripulación). El TAC autorizado en esta época era de 6.000 toneladas; Ya existe un superávit de 3.000 toneladas (Greenpeace, 2006). Además, Francia y España tenlan la misma cuota de atún rojo en el Mediterráneo en esta época. Sin embargo, Francia contaba con 40 cerqueros ultra modernos, mientras que España tenla solamente 6 menos desarrollados. Las hipótesis en este caso pueden ser que la pesca española era 6 veces mejor que la francesa o que los franceses utilizaban solo 15% de su capacidad de producción o por ultimo sacaban más que la cuota permitida (Thonnat et al, 2008; Greenpeace, 2006). En la campaña de este año (2015), España asignó a sus 6 cerqueros que operan en el Mediterráneo una cuota de casi 797 toneladas con un promedio de 132 toneladas por barco (MAGRAMA, 2015). Francia pescaba con 17 cerqueros que tenlan autorizadas 2299 toneladas, con un promedio de 135 toneladas por barco. Los números parecen más lógicos. Pero, si consideramos los comentarios de pescadores, sugiere una duda sobre la rentabilización de la actividad de los cerqueros franceses que son más sofisticados y potentes que los barcos españoles y tienen casi la misma cantidad media autorizada. Cabe señalar que la máxima cantidad de pescado autorizada a un barco francés es de 235 toneladas.

La verificación de la aplicación de las cuotas recomendadas por ICCAT se hace a través del análisis de las declaraciones del esfuerzo de pesca y las capturas. La veracidad de estas declaraciones es a menudo cuestionada por los cientlficos o por organizaciones ecologistas. Aunque ahora hay más control, estos datos todavla son entregados por la profesión y por lo tanto no son controlables a 100%. Por ejemplo, algunos propietarios declaran una potencia de motor de cien caballos, cuando en realidad el poder de sus barcos serla tres o cuatro veces superior. Este fraude, que trunca la evaluación del esfuerzo pesquero, es posible gracias a los controles inexistentes en algunos palses por los asuntos Marltimos y Aduanas. Otro problema de la pesca es que cantidades importantes de peces menores de tamaño mlnimo aún son sospechosos de ser capturado en el Atlántico y el Mar Mediterráneo sin saber la importancia de estas cantidades. En efecto, muchas pesquerlas tradicionales y artesanales están todavla destinadas a pescar juveniles (Thonnat et al, 2008; Fromentin y Powers, 2005).

Un tipo clásico de fraude es la pesca ilegal (IUU) o pirata bajo banderas extranjeras para no estar sujetos a las directivas de la Unión Europea y escaparse a la inspección. Hasta ahora la pesca IUU sigue preocupando los cientlficos y autoridades, a pesar de las medidas de control en marcha. Este tipo de pesca puede ser, a veces, promovido por el pals y las autoridades. Un ejemplo es el caso de Libia en 2011. Este año, Libia ha notificado que permitirla la pesca en sus aguas sin plan de pesca acordado. Esto harla que cualquier actividad de pesca por flotas de Libia serla ilegal, de acuerdo con las normas de ICCAT. En esta época, la supervisión de la actividad en las aguas de Libia era imposible dado los disturbios pollticos en ese pals. A notar que, posiblemente, diez cerqueros que operaban en esta zona eran de propiedad francesa y podlan vender sus capturas en los puertos de Sète (Francia) y Malta (WWF, 2011).

62

El tráfico de atún rojo pasa también en el mar. Greenpeace ha filmada la transferencia en tiempo real de atún entre un buque sujeto a las regulaciones de ICCAT y un barco extranjero. Estas transacciones illcitas permiten al vendedor de escapar de las cuotas, y al barco comprador de obtener el atún rojo por un precio negociado, sin pescar. Otra manera puede ser la compra de cuotas como lo hizo Turqula, cuya flota ha aumentado enormemente en los últimos años. Al inicio, debido a la notificación tardla de la capacidad de su flota, Turqula benefició de una cuota reducida. Para rentabilizar su flota, compró cuotas de Francia. Todo sucede simple: Una vez en el mar, el atunero francés declara una captura ficticia a los Asuntos Marltimos, y declara que la vendió a una granja de engorde turca. Después, el barco prepara un certificado de transbordo y lo da al cerquero turco que se supone recuperar los peces. Los datos para esta pesquerla se transmiten luego a través de la administración de ICCAT, que retira su volumen de la cuota francesa. Mientras tanto, el barco turco pesca la cantidad de atún declarada, gracias al certificado falsificado. A cambio, el dueño del barco francés recibe menos que el precio real del atún rojo, pero sin costo para el armamento o para la tripulación (Thonnat et al, 2008; Greenpeace, 2006). Hoy, la cuestión es si este tipo de trafico sigue siendo posible o no.

2.5.2. Problemas ligados a la acuicultura

Las granjas de engorde son la fuente de debate importante entre los distintos actores del sector. Estas estructuras estaban, probablemente, involucradas en la falsificación de datos y el aumento de los fraudes para satisfacer la demanda de los consumidores del mercado japonés.

Las empresas propietarias de las granjas, tienen, en general, barcos pesqueros y remolcadores. Algunas de estas empresas estaban implicadas en tráfico a través el cambio de pabellón de sus buques para acceder a las zonas de pesca. En este sentido, Greenpeace (2006) presentó el caso de los franceses que pescaban frente a las costas libias. Los barcos que utilizaban estaban registrados en Libia, sus capturas se transferlan a una jaula remolcada por un remolcador de pabellón español que las llevó a granjas de atún en Malta. Este proceso multinacional, que implica un pals en el que esté matriculado el buque pesquero; Uno en el que se ha registrado el remolcador; Y otro en el que está instalada la granja, es pura frustración para la trazabilidad.

Todos los palses que practican la acuicultura importan atún rojo capturado por otros palses para alimentar sus granjas. Un estudio, en 2005, aportó una prueba de la contradicción de las declaraciones de los palses del Mediterráneo sobre las transacciones relacionadas a la acuicultura. En efecto, la información proporcionada por los palses importadores y exportadores no se correspondla. Por ejemplo, Libia y Túnez no informaron haber proporcionado atunes para Turqula. Sin embargo, Turqula declaró recibir peces de los dos palses. Croacia, Chipre, Grecia, Italia y España informaron criar atunes suministrados por barcos franceses, pero Francia no declaró aprovisionar estos palses. Malta nunca declaró sus exportaciones o importaciones (Lleonart y Majkowski, 2005).

Muchos casos de transborde ilegal fueron identificadas también. Además, en algunos casos de corrupción de inspectores, que sirven en palses en desarrollo como China y el

63

sudeste de Asia, el atún rojo del Mediterráneo entró a Japón de manera ilegal embalado y enviado con otro nombre, como «sashimi de atún congelado» (Thonnat et al, 2008).

Desafortunadamente, la trazabilidad se pierde cuando el pescado se mezcla en las jaulas de engorde. En 2012, WWF analizó los documentos de captura (DCA). Los resultados apuntaron a discrepancias enormes entre el peso de los atunes enjaulados en las granjas y el peso en después del sacrificio, mucho más allá del rango de crecimiento potencial en las granjas. La conclusión era que existe una subdeclaración grave de las capturas.

Otros efectos nocivos de la cría de atún en las estadísticas de captura, la presión de la pesca de pequeños peces pelágicos y la introducción de enfermedades virales y problemas ambientales también se criticaron por las ONGs durante varios años (WWF 2002; WWF 2005).

Actualmente, la situación puede haber mejorado con la implementación, por ICCAT de varias normas y medidas de control de las operaciones de transferencia y de introducción de los atunes en jaulas, sobre todo, la utilización de sistemas de cámaras estereoscópicas para el seguimiento de esta actividad.

A pesar de las evoluciones en las medidas de gestión de este sector para limitar los fraudes, es difícil de controlar esta actividad que opera en el «no man's land».

En resumen, los mayores problemas de la gestión del atún rojo en el Atlántico oriental y Mediterráneo se refieren al cumplimiento de las medidas de gestión. No son las regulaciones que faltan, sino los medios de ponerlas en marcha. En efecto, el fraude múltiple y la pesca IUU es en gran parte culpa de las autoridades de cada país cuyos controles son ineficaces o inexistentes. Además, el desarrollo de transbordos en el mar, la expansión de la actividad de engorde y la corrupción hacen que sea más difícil de controlar, por falta de medios fiables.

2.5.3. Repercusiones sobre la evaluación del stock

Es obvio que el VPA es un modelo ampliamente utilizado en muchas pesquerías y para una amplia gama de especies, pero no es adecuado para describir la enorme complejidad de las especies que tienen una distribución geográfica importante y movimientos muy sofisticados como el atún rojo. Además, las prácticas ilegales, la pesca pirata y las capturas de atún por debajo de la talla mínima, juntos con otros tipos de fraude, no cuentan en las estadísticas pesqueras oficiales proporcionadas por ICCAT y no se pueden considerar en la evaluación del stock (Di Natale, 2010).

Muchos aspectos biológicos también no están todavía claros para los científicos. Todos estos factores crean una incertidumbre sobre el estado del stock y impiden la presentación de los resultados de evaluaciones con cautela.

Aunque algunos estudios genéticos han confirmado que la población del Atlántico oriental y occidental están aislados en términos de reproducción, hoy pensamos que hay

64

un mayor nivel de mezcla entre estas dos poblaciones (Block et al. 2005, Rooker et al. 2008, Boustany et al. 2008). Esta preocupación ha aumentado junto con la acumulación de evidencias de las migraciones transatlánticas a parir de los resultados de marcado electrónico. Estos datos tienen implicaciones importantes para la gestión del atún rojo en el Atlántico occidental. Se estima que la magnitud de la población del Atlántico oriental y Mediterráneo es más alta que la población del oeste, lo que significa que incluso pequeños cambios en el número de migrantes de este al oeste pueden causar grandes diferencias en términos de abundancia (ICCAT 2010; Boustany, 2008).

Otra área de preocupación en relación con el proceso de evaluación se centra en el hecho de que el atún rojo del Atlántico oriental y el Mediterráneo se están evaluando actualmente como una sola población, mientras que la información genética y los datos de marcaje sugieren que son dos subpoblaciones distintas, o incluso más, con algunos individuos residentes en el Mediterráneo (Carlsson et al., 2004, Boustany et al. 2008, Riccioni et al. 2010; Tudela et al, 2011; Quílez-Badia et al, 2013). Estos efectos de residencia y de poblaciones aisladas nunca han sido analizados o tenidos en cuenta en los resultados del VPA. La evaluación de varias poblaciones del Mediterráneo como una sola población puede enmascarar la disminución de las poblaciones más jóvenes y de menor tamaño si las capturas de los más grandes siguen siendo altas (Fromentin y Powers, 2005; Boustany, 2008).

Con la incertidumbre sobre el estado actual del stock y la falta de robustez de los métodos de evaluación, los científicos expresaron su preocupación por el aumento demasiado rápido de la cuota de pesca de atún rojo en el Mediterráneo. Después esta decisión, Dr. Sergi Tudela, responsable de Pesquerías de WWF Mediterráneo comentó que "Es difícil de aplicar el término" moderado "a un incremento anual del 20% sobre 3 años. Nos preocupa que los enormes esfuerzos de conservación de los últimos años podrían desvanecer rápidamente».

Por lo tanto, para hacer frente a estos problemas, lo más prometedor es el desarrollo de modelos de evaluación, que integran con más realismo el aspecto biológico con procedimientos de gestión robustos que permiten de testar varias hipótesis biológicas y ecológicas útiles para la decisión de gestión de la especie. En este sentido, se está desarrollando un modelo operativo como parte del sistema de MSE (Management Strategy Evaluation), dentro del programa de investigación del atún rojo GBYP, para la evaluación de la especie. Es esencial también ser más precautorios en el momento de tomar decisiones de gestión.

3. El papel de WWF en la gestión del atún rojo del Atlántico en el Mediterráneo

Una de las aéreas de acción del WWF es limitar el impacto de la pesca sobre el ecosistema y ayudar a mejorar y analizar las medidas de gestión existentes.

WWF impulsó una campaña para salvar el atún del Atlántico oriental y Mediterráneo desde 2001, con la expansión de la industria de engorde. Desde entonces, se han elaborado numerosas publicaciones e informes técnicos, antes de empezar a adentrarse en la biología y ecología de esta especie (WWF, 2009).

65

En 2007, la ONG, después de un estudio de las áreas de desove del atún rojo, pidió la creación de un Santuario en aguas de Baleares. Sus esfuerzos para proteger la especie continuaron para comenzar en 2008 la campaña de marcaje «Tras la pista del atún rojo en el Mediterráneo». La finalidad de este proyecto fue de recopilar información sobre los patrones de migración y comportamiento de T. thynnus en el Mar Mediterráneo. En marzo del mismo año, WWF publicó «la carrera por el último atún rojo» para analizar la capacidad real de la flota de cerco de esta pesquería en el Mediterráneo y mostró la una sobrecapacidad de la flota pesquera que duplica el TAC establecido. Al final del segundo año del proyecto (2009), se han observado algunos resultados interesantes sobre los patrones de migración del atún rojo en el Mediterráneo. En efecto, una residencia de algunos atunes en las islas Baleares se ha demostrado. Las actividades de marcaje siguen hasta hoy para tener información suficiente que permitirá proponer nuevas medidas de conservación para la especie. Otras áreas de interés de la ONG son la limitación de la pesca ilegal y el mercado negro de atún rojo, a través estudios relativos a la trazabilidad y el comercio de la especie.

Hasta hoy, la estrategia adoptada por la ONG para la comunicación y la transmisión de información está influenciando en gran medida la opinión del consumidor y de otros actores del sector (Figura 41).

Figura 41: Activistas del WWF y ciudadanos denunciando la sobreexplotación del atún rojo (WWF, 2009).

La gente entendió la gravedad del problema y la necesidad de un consumo responsable para salvar la especie. Por ello, muchos restaurantes han eliminado el atún rojo de sus menús como la cadena de bocadillos británicos "Pret A Manger". Algunas cadenas de supermercados como Tesco, Waitrose y Marks & Spencer, han prohibido el atún rojo de sus estanterías y almacenes (Gentside, 2009). Algunas celebridades, también, apoyaron el boicot al consumo de la especie (Elle Macpherson, Sienna Miller o Stephen Fry...).

II. Material y métodos

66

1. Área de estudio

Entre 2011 y 2014, se llevaron a cabo 19 campañas de marcaje en el Mediterráneo occidental, el Mar Adriático y la costa atlántica de Marruecos, en las cuales se marcaron 80 atunes rojos con marcas electrónicas satelitales en diferentes lugares a lo largo de la costa oriental española - Roses y Llançà (NE de España), Moraira (E de España), Garraf (NE de España), en el Mar Adriático - en San Benedetto del Tronto (E de Italia), y en la costa atlántica de Marruecos - en Larache (NO de Marruecos) (Figura 42). Las campañas se iniciaron en mayo (como muy pronto) y terminaron en noviembre, dependiendo de la accesibilidad de los pescadores al atún rojo (Quílez-Badia et al, 2014).

Figura 42: Diferentes lugares de marcaje: 1. San Benedetto del Tronto (E Italia),
2.Rosas / Llançà (NE de España), 3. Garraf (E España), 4. Moraira (E España) y 5.
Larache (NO Marruecos). Las líneas rojas indican la separación entre las diferentes
cuencas mediterráneas basadas en los criterios de zona de pesca de la FAO.

De los 80 atunes marcados, 27 tuvieron la marca puesta durante más de 18 días y durante la época de la reproducción (es decir, durante junio y julio en el Mediterráneo occidental y central), y estos son los que se han analizado en el presente estudio (Tabla 11).

67

El tipo de marcas electrónicas satelitales utilizadas eran «Pop-up Satellite Archival Transmitting» (PAT MK10 y MiniPAT), construidas por Wildlife Computers, Redmond Washington, utilizando la versión PAT Hardware 2.0.

2. Protocolo de marcaje

Antes de embarcarse, el marcador revisará todo el material necesario para la operación, especialmente la marca. Por lo tanto, es fundamental que los científicos se aseguren que la marca está programada, totalmente equipada (con los anclajes) y lista para ser puesta.

2.1. La captura del atún

A excepción del marcaje en Marruecos, en todos los otros lugares los atunes fueron pescados por pescadores recreativos con caña y carrete, echando trozos de sardina en el agua. Una vez pescados, los atunes fueron subidos a bordo utilizando un gancho que se coloca dentro de la boca hacia abajo, hacia la mandíbula inferior (para no tocar las branquias) y sacado del agua sobre una lona desinfectada (Figura 43) (Quílez-Badia et al, 2014).

Figura 43: Subida del atún a bordo. Foto superior (c) Martín Gutiérrez, foto inferior (c)
WWF Mediterranean/Great Tuna Race (GTR).

68

Tabla 11: Resumen de las marcas electrónicas satelitales puestas entre 2011 y 2014 en el Mediterráneo occidental, Mar Adriático y la costa
atlántica marroquí, analizadas en este estudio (es decir, aquellas que estuvieron sujetas a los peces durante más de 18 días). Nota: † Se
utilizaron dos anclajes para anclar la marca; U+T: Umbrella y Titanium.

Year

Argos ID

Area

Deployment
position

Deployment
Date

CFL
(cm)

Weight
(kg)

Pop-off position

Pop-off Date

Days at
liberty

Dart

2011

97466

Larache, Moroco

35°18'N 06°11'W

26/05/2011

260

259

27°2'N 17°44'W

19/07/2011

54

Titanium†

 

97462

Larache, Moroco

35°18'N 06°11'W

27/05/2011

210

139

38°18'N 27°14'W

22/03/2012

300

Titanium†

 

86243

Larache, Moroco

35°18'N 06°11'W

27/05/2011

237

198

38°23'N 22°25'W

18/07/2011

52

Titanium†

 

107360

Moraira, Spain

39°06'N 0° 29'E

29/05/2011

135

43,9

39°46'N 0°59'E

25/08/2011

88

Titanium†

 

107364

Roses, Spain

42°21'N 3°19'E

31/08/2011

144

53,4

37°48'N 10°36'E

30/06/2012

304

Titanium†

 

66691B

Roses, Spain

42°20'N 3°09'E

01/09/2011

135

43,9

35°55'N 13°25'E

30/06/2012

303

Titanium†

2012

114007

Larache, Moroco

35°18'N06°11'W

14/05/2012

247

223

49°18'N26°45'W

17/09/2012

126

Titanium†

 

118758

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

14/05/2012

226

172

35°29'N 14°48'W

14/06/2012

31

Titanium†

 

114006

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

14/05/2012

-

200-300

47°12'N 12°11'W

26/09/2012

135

Titanium†

 

118755

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

14/05/2012

-

200-300

51°05'N 20°01'W

24/10/2012

163

Titanium†

 

120088

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

16/05/2012

265

273

35°36'N 24°51'W

20/06/2012

35

Titanium†

 

120084

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

16/05/2012

238

200

35°29'N 17°30'W

24/06/2012

39

Titanium†

 

120086

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

16/05/2012

206

132

38°23'N 6°50'E

21/06/2012

36

Titanium†

 

66697

Adriatic

43 ° 03N 14 ° 08'E

12/05/2012

135

43,9

43°17'N 16°4'E

07/11/2012

179

Titanium†

 

118756

Larache, Moroco

35°18'N 06°11'W

14/05/2012

243

213

46°35'N 27°30'W

19/01/2013

250

Titanium†

 

114009

Larache, Moroco

35°18'N 06°11'W

14/05/2012

254

242

30°08'N 20°20'W

19/01/2013

250

Titanium†

 

86238E

Larache,Moroco

35°18'N 06°11'W

14/05/2012

-

200-300

62°25'N 03°09'E

16/08/2012

95

Titanium†

2013

130543

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

20/05/2013

245

218

35°55'N 5°44'W

18/07/2013

59

U+T

 

130547

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

20/05/2013

235

195

51°56'N 17°29'W

24/07/2013

65

U+T

 

130550

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

21/05/2013

240

205

35°56'N 5°50'W

19/07/2013

59

Umbrella

 

130551

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

21/05/2013

212

143

38°14'N 10°28'E

06/09/2013

108

Umbrella

 

118760

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

21/05/2013

230

181

44°40'N 49°54'W

14/10/2013

146

Titanium

 

118758B

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

21/05/2013

246

220

35°40'N 14°51'W

29/06/2013

39

Titanium

 

120446

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

21/05/2013

260

259

48°50'N 11°12'W

06/09/2013

108

Titanium

 

130546

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

20/05/2013

240

205

54°34'N 10°18'W

07/10/2013

140

U+T

 

130548

Larache, Morocco

35°18'N 06°11'W

20/05/2013

227

175

38°54'N 10°15'W

01/07/2013

42

U+T

2014

137384

Garraf, Spain

41°09'N 01°57'W

01/06/2014

165

80,4

39°42'N 02°15'W

19/06/2014

18

Umbrella †

69

De 2011 a 2013, se marcaron atunes gigantes (longitud a la furca (FL) > 2,10 m), atrapados en la almadraba marroquí "Es Sahel", operada por «Maromadraba, s.a.r.l» - en Larache.

Aproximadamente la mitad de los individuos fueron marcados a bordo de una de las embarcaciones de la almadraba, con ayuda de una pequeña grúa (Figura 44) y colocados sobre una lona desinfectada. La otra mitad se marcaron en el agua usando una vara de aluminio (Figura 45). Todos estos atunes habían entrado en la almadraba de 24 a 48 h antes de la operación de marcaje y fueron devueltos, de forma segura, al mar (Quílez-Badia et al, 2014).

Figura 44: Subida del atún abordo desde la almadraba mediante grúa. Foto (c) WWF

Mediterranean.

En el marcaje a bordo (tanto en el caso de la almadraba, como con los pescadores recreativos), se utilizó un segundo anclaje para evitar el movimiento excesivo de la marca cuando el atún está de vuelta al mar (Figura 46). Las marcas fueron programadas para liberarse del atún entre 150 y 300 días (Quílez-Badia et al, 2014).

2.2.Procedimiento de marcaje

Una vez se subió el atún a bordo, se colocó un trapo húmedo sobre los ojos (Figura 47a), y una manguera de agua de mar dentro de la boca para oxigenar las branquias (Figura 47b).

Se tomó una muestra de ADN de una de las aletas para futuros análisis genéticos (Figura 48), y se midió la longitud curva a la furca (CFL) (Figura 49). Posteriormente, se transformó la CFL a longitud a la furca (FL), utilizando las fórmulas adoptadas por ICCAT para el Mediterráneo y el Atlántico oriental. Para aquellos atunes marcados en

70

el agua, el equipo de marcaje hizo una estimación aproximada del peso (Cermeño et al, 2015).

Los anclajes y aplicadores se desinfectaron inmediatamente antes de la inserción con el fin de disminuir el riesgo de infecciones. El anclaje de la marca fue insertado, con ayuda del aplicador, en la base de la segunda aleta dorsal, quedando anclado en los pterigióforos (los huesos que sostienen los radios de la aleta) (Figura 50). En aquellos peces marcados a bordo, además de la marca electrónica, se puso una marca convencional («Espagueti» de ICCAT) encima de la aleta anal. Esta estrategia de "doble marcado" proporciona información sobre las tasas de desprendimiento de las marcas electrónicas, en el caso de recaptura de un atún marcado doblemente (Cort et al, 2010).

Justo después del marcaje, con ayuda de la lona, el atún es girado y devuelto al agua de cara (Cort et al, 2010).

Figura 45: Marcaje del atún rojo en el agua usando una vara de aluminio. Foto (c) Iñigo Onandia - AZTI Fundazioa / WWF Mediterranean.

Las marcas se programaron para grabar los datos agrupados en intervalos de 6 horas, a excepción de 2011, en el que el intervalo fue de 24 horas. Las capas de temperatura se fijaron en 3, 6, 9, 12, 15, 18, 21, 24, 27, 30, 33 y 45 ° C, y las de profundidad en 0, 2, 10, 20, 50, 100, 150, 250, 300, 400, 500, 2000 y más de 2000 m.

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Figura 46: Marca electrónica con dos anclajes. Foto (c) WWF Mediterranean.

Figura 47: a) Colocación de trapo húmedo sobre los ojos de atún; b) oxigenación del atún con manguera de agua salada. Fotos (c) WWF Mediterranean/GTR.

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Figura 48: Recogida de muestra de la aleta para análisis genético.

 

Foto (c) GTR.

Figura 49: Medición de la longitud curva a la furca (CFL). Fotos (c) WWF Mediterranean/GTR.

3. Estima de las posiciones diarias

Las geolocalizaciones de los atunes rojos se estimaron a partir del nivel de luz y los datos de temperatura superficial del mar, grabados por las marcas. Todas las trayectorias fueron procesadas por CLS (Collecte Localisation Satellites), utilizando una herramienta basada en modelos de estado del espacio (Space-State models «SSM»). SSM construye un enfoque estadístico robusto para refinar los datos de localización por satélite, contabilizando y teniendo en cuenta los errores de observación y la estocasticidad en el movimiento de los animales. El algoritmo utiliza los datos de temperatura superficial del mar y de topografía del fondo para estimar mejor y limitar las rutas. Se aplicó además un filtro de Kalman para calcular la trayectoria, así pues, el

73

vector de posición y su covarianza se estimaron a partir de un conjunto de muestras, en lugar de las ecuaciones deterministas habituales (Quílez-Badia et al, 2014; Cermeño et al, 2015).

Las geolocalizaciones estimadas a partir de los datos de luz y de SST se utilizaron para generar una base de datos que contiene 3224 posición diaria correspondientes a 27 marcas. La representación de las posiciones diarias y trayectorias del atún rojo se realizó con el programa ArcGis 10.3.1.

Figura 50: Método de inserción de la marca. Figuras 50 (a, b y c), fuente: Cort et al,
2010. Foto 50 (d) (c) WWF Mediterranean.

4. Análisis del comportamiento reproductor y de residencia

Para inferir el comportamiento de potencial reproducción, se tuvo en cuenta la frecuencia de desove en el Mar Mediterráneo (Medina et al 2002; Quílez-Badia et al,

74

2014), las características oceanográficas asociadas a la estrategia de desove en el Mediterráneo y en el Golfo de México (García et al 2005; Teo et al. 2007b; Alemany et al 2010; Quílez-Badia et al, 2014), el comportamiento residencial y la trayectoria más sinuosa durante esa época (Teo et al 2007a, Quílez-Badia et al, 2014), los intervalos prolongados en superficie durante la noche, y la termoclina bien definida (Di Natale 2010; Piccinetti et al 2012; Quílez-Badia et al, 2014).

Antes de empezar el análisis de los datos, se identificaron, a priori, periodos de posible reproducción a través de los movimientos sinuosos observados en las trayectorias de los ficheros kmz, durante la época general de reproducción del atún rojo en el Mediterráneo (finales de mayo-finales de julio) (Tabla 12).

Tabla 12: Resumen de los periodos de posible reproducción de los atunes (N=17), deducidos, a priori, de las trayectorias de los ficheros kmz.

Spawning

Year

Argos
ID#

Beginning

End

Area

Spawning
days

2011

107360

10/06/2011

18/06/2011

South Balearic Islands

8

07/07/2011

10/07/2011

Between Minorca and Sardinia

3

2011

66691B

09/06/2012

16/06/2012

Gulf of Sidra

7

2011

107364

25/06/2012

29/06/2012

North of Tunisia

4

2011

97462

22/06/2011

24/06/2011

Between SW Ibiza and Algeria

2

05/07/2011

09/07/2011

SW Mallorca

4

2011

97466

26/06/2011

03/07/2011

South Canary Islands

7

05/07/2011

10/07/2011

South Canary Islands

5

2012

66697

07/06/2012

15/06/2012

Northern Ionic Sea

8

17/06/2012

03/07/2012

Between eastern Sicily and Peloponnese

16

20/07/2012

25/07/2012

Strait of Sicily

5

2012

120086

06/06/2012

20/06/2012

SW Sardinia

14

2012

114006

14/06/2012

28/06/2012

SE Balearic - SW Sardinia

14

2012

118755

31/05/2012

08/06/2012

Between Mallorca and Ibiza

8

25/06/2012

02/07/2012

SW Sardinia

7

2012

86238E

16/06/2012

22/06/2012

Entry of Tyrrhenian

6

2012

114007

26/05/2012

29/05/2012

SW Mallorca

3

13/06/2012

15/06/2012

Gulf of Sidra

2

19/06/2012

23/06/2012

Gulf of Sidra

4

2012

114009

11/06/2012

15/06/2012

North Lanzarote-Canary Islands

4

28/06/2012

30/06/2012

North Lanzarote-Canary Islands

2

02/07/2012

09/07/2012

North Lanzarote-Canary Islands

7

2013

118760

17/06/2013

04/07/2013

Tyrrhenian Sea

17

2013

120446

04/06/2013

12/06/2013

SE Ibiza

8

21/06/2013

03/07/2013

S Minorca

12

2013

130543

21/06/2013

25/06/2013

S of Ibiza and Mallorca

4

2013

130550

02/06/2013

07/06/2013

Gulf of Gabes

5

2014

137384

08/06/2014

13/06/2014

South Balearic Islands

5

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Para determinar los movimientos del atún, se calculó el Índice de Linealidad (LI). El LI es el resultado de la distancia lineal entre los dos puntos extremos (inicio y final de los días computados) dividida por la suma de las distancias de las trayectorias diarias para cada pez (basado en Cermeño et al, 2015). El LI se calculó agrupando los datos de cada 3 días. Después, al descubrir que el LI no es siempre un parámetro suficientemente robusto para describir el tipo de trayectoria de los animales e inferir su comportamiento de reproducción, se calculó también la velocidad de los atunes (V). La velocidad diaria se calculó como la distancia (en km) realizada por el animal por hora.

Se estimó también la proporción de Tiempo en Profundidad (TAD, es decir, el promedio diario del porcentaje de tiempo pasado a diferentes rangos de profundidad establecidos), y la proporción de tiempo en Temperatura (TAT, es decir, el promedio diario del porcentaje de tiempo pasado a diferentes rangos de temperatura establecidos) durante la temporada de desove. Los gráficos (contour-plot) de TAD y TAT se realizaron con el programa OrigenPro 2015. Los valores de noche y de día se compararon usando, en el caso de los TATs, la prueba de Kruskal-Wallis, un test no paramétrico equivalente al análisis de la varianza (ANOVA), y un análisis de varianza (ANOVA) combinado con la prueba post hoc de Tukey, en el caso de los TADs.

Para representar los perfiles de profundidad y analizar el movimiento vertical, se utilizaron los datos de profundidad de cada 6 horas (o cada 24 horas para el año 2011) y los datos de PDT (Pat Depth Temperature), proporcionados por las marcas. Se usaron también las profundidades registradas cada 10 minutos, disponibles para algunas marcas, para determinar el tipo de movimiento de los atunes durante la época de reproducción según el periodo del día (día/noche). Los gráficos se realizaron con el programa OrigenPro 2015. Se utilizaron un análisis de varianza (Anova) y una prueba de Tukey, para comparar las profundidades mensuales de nado de los atunes residentes y comprobar si la profundidad varía según el periodo del día.

Para mostrar el comportamiento de «homing», que es la capacidad de un animal para volver a un sitio previamente ocupado, se calculó la distancia diaria del animal desde el lugar del marcaje. Los gráficos relativos a este comportamiento se representaron con el programa R3.1.3.

5. Análisis oceanográficos

Los mapas de temperatura de la superficie del mar (SST) y de batimetría, durante la época de reproducción, fueron representados una vez interpolados los datos del satélite y convertidos en «contour», en el caso de la batimetría, utilizando la extensión «Spatial Analyst» del programa ArcGis10.3.1. Se utilizó La prueba de los rangos con signo de Wilcoxon para comparar la SST experimentada por los peces, durante la época de desove, dentro del Mediterráneo, y en el Atlántico.

Los datos satelitales de la concentración de Clorofila -a- en la superficie del mar se adquirieron del espectrorradiómetro de imágenes a resolución moderada (Moderate

Resolution Imaging Spectroradiometer MODIS/ Aqua L3)
( http://oceandata.sci.gsfc.nasa.gov/). Los datos descargados consistieron en promedios mensuales y de 8 días, con una resolución de 4 kilómetros a alta frecuencia temporal.

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Los datos satelitales, agrupados en promedios mensuales, de la salinidad de la superficie del mar (SSS), la velocidad del viento, la altura de la superficie del mar (SSH) y la velocidad geostrófica (zonal y meridional), se descargaron de MyOcean ( http://marine.copernicus.eu/) (Grandi et al, 2015). Los mapas de los diferentes parámetros oceanográficos utilizados se realizaron con el programa ArcGis10.3.1.

6. Uso del hábitat

Una distribución de utilización (DU) fue creada a partir de las geolocalizaciones del satélite, utilizando el paquete «Home range», 'HRE' como extensión en el programa ArcView 3.2. Las DU se calcularon utilizando la densidad Kernel a través del método ad hoc. Se utilizó el método por defecto para la estimación del parámetro de suavizado. Bajo el modelo de distribución de utilización, se consideró que el uso del espacio por parte de los animales podía ser descrito por una función de densidad de probabilidad bivariada, lo que da una densidad de probabilidad de reubicar el animal a cualquier lugar, de acuerdo con las coordenadas (x, y) de este lugar. El rango de hogar fue deducido a partir de la DU como el área mínima en el cual la probabilidad para reubicar el animal es igual a un valor especificado. Por ejemplo, el rango de hogar «95 %» corresponde a la zona más pequeña en la cual la probabilidad para encontrar el animal es igual a 0,95.

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